AVISO

A partir del 1° de Diciembre, este foro cesa su actividad, atento a que la nueva etapa de formación de líneas alternativas dentro del peronismo requiere, más que la ya agotada discusión acerca del PJ, un trabajo específico de análisis y propuestas que puedan fortalecer a los nuevos liderazgos peronistas liberales.

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Panorama político nacional de los últimos siete días

Escenas de un matrimonio
por Jorge Raventos

¿Puede la estrecha convivencia mantener siempre fuerte
y armoniosa la relación de una pareja o, por el contrario,
deteriorarla y provocar la ruptura? Los últimos hallazgos
en el campo de la química cerebral indican
que ambas cosas son posibles. Si una pareja no logra
superar los escollos de las distintas etapas
del matrimonio, quizá acabe por separarse.

Michael Gurian, La química del matrimonio feliz.



Después de haber sufrido un durísimo e inesperado revés en el Senado, que se sumó a la derrota padecida el martes 15 en la calle, y tras haber sopesado febrilmente durante largas horas del jueves 17 la posibilidad de presentar la renuncia al cargo, como le aconsejaba su cónyuge, la presidente Kirchner aterrizó en Resistencia, asistió a un acto público meticulosamente preparado por Jorge Capitanich y decidió no hacer ningún comentario sobre aquellas circunstancias, que no sólo habían mantuvieron en vela a ella y a su marido, sino a una inmensa legión de argentinos que batieron los records de audiencia televisiva para horas de madrugada. Siempre bien arreglada, la señora se dirigió a los chaqueños (mejor dicho, a las cámaras de televisión) con una sonrisa y un discurso muy apropiados para cualquier otro momento. El único detalle que delató la procesión interior de la dama fue el uso del verbo "traicionar".

Es sabido, el matrimonio presidencial se siente íntimamente traicionado. En primer lugar por el vicepresidente Julio Cleto Cobos, y apenas atrás de él, por los exponentes más connotados del peronismo en la Cámara Alta (ex gobernadores como Carlos Reutemann, Juan Carlos Romero, Rubén Marín) por no hablar de algunos de la Cámara Baja, como Felipe Solá, ni de muchos que ni siquiera están en el Congreso, empezando por Jorge Busti y Eduardo Duhalde.

El gobierno considera tener méritos ganados para ser juez sobre traiciones. Al fin de cuentas, ¿no fue el oficialismo el que alentó ese fenómeno llamado borocotización? ¿No fue el oficialismo el que le dio el esquinazo a Eduardo Duhalde y lo bautizó Don Corleone después de beneficiarse con su respaldo y poco antes de birlarle el aparato político que en las horas previas vituperaba? Verdaderamente, idoneidad en materia de traición no escasea en ese espacio.
Sin embargo, las interpretaciones oficiales en esta ocasión se deben menos a aquella abultada experiencia que a su propensión inveterada de echar a otros la culpa de sus desgracias. Para peor, de desgracias que ni siquiera son confesadas como tales.

El viernes 18, la señora de Kirchner recibió en Olivos a los legisladores que el matrimonio juzga (hasta el momento, al menos) leales. Les habló y, según el fiel testimonio del jefe del bloque oficialista de senadores, Miguel Pichetto, la presidente "nos felicitó a todos.No consideró de ninguna manera que tuviéramos una derrota". El rostro y la tensión corporal del propio Pichetto en los instantes previos y posteriores a la votación en la Cámara Alta, que la televisión repitió durante horas, manifestaban la realidad de la situación con una elocuencia y una crudeza que el relato presidencial púdicamente oculta.
En rigor, el oficialismo no tuvo "una derrota": tuvo al menos dos. La primera había ocurrido el martes 15 en la calle. Forzando al máximo a que exhibieran su musculatura gremios afines, intendentes leales y organizaciones piqueteras subsidiadas, el oficialismo movilizó ante el Congreso apenas un tercio (o menos) de concurrentes que los más de 200.000 que asistieron en Palermo, frente al Monumento a la Constitución, a la cita de las organizaciones del campo. Esa derrota no es un detalle insignificante: el kirchnerismo asentó durante mucho tiempo su poder en el doble eje: disciplinamiento por la caja y control de las calles. La Argentina interior y la opinión pública de las ciudades se sumaron, primero en Rosario y ese día en Buenos Aires para clausurar la etapa del control callejero por parte de Kirchner. El disciplinamiento empezó a hacer agua tan pronto el campo empezó a movilizarse y levantó la bandera del federalismo fiscal: se hizo transparente que el uso de la caja por parte del gobierno central estaba ahora en debate y que en adelante habrá que buscar soluciones más allá del centralismo confiscatorio.

Alegar que no hubo derrota y buscar conspiradores tras los cortinados denota una gran confusión, un mal diagnóstico. Los amigos del gobierno deberían recordar el dictamen que ocho siglos atrás emitió Alfonso el Sabio : quienes" merecen pena como traidores" son "los que dejan al rey errar a sabiendas".
Néstor Kirchner, que había alzado la voz el martes 15 en el Congreso, calló después de la aciaga madrugada en que el proyecto oficial expiró por un voto. Pero a juzgar por lo que ha trascendido de sus acaloradas discusiones en Olivos hay algo sobre lo que él no se equivocó. El no se engaña pensando que no sufrió una derrota: la reconoció hasta tal punto que sólo se le ocurrió, como medicina extrema para (quizás) conjurarla, que su esposa renunciara a la presidencia para (eventualmente) fortalecerse a través de algún "operativo clamor".

Kirchner parece convencido de actuar según el lema que verbalizó la semana última (adjudicándoselo muy equivocadamente a Hipólito Yrigoyen, aunque se trata de una ocurrencia de Leandro Alem): "Que se rompa pero no se doble". Pichetto, senador fiel, repitió la consigna como aperitivo antes de beber la cicuta del voto de desempate.

Lo que su análisis le revela a Kirchner es que el gobierno, tal como él lo concibe( es decir, el imperio sobre todo lo relevante), murió después de las últimas caídas. Que a partir de ahora el kirchnerismo deberá compartir las decisiones con el Congreso, con un peronismo que se ha encabritado, con una oposición que busca homogeneizarse. Que deberá limitarse ante el examen riguroso de la opinión pública y de la prensa. Que deberá negociar con sectores a los que antes podía imponerles decisiones.

Curiosamente, ese análisis, basado en la idea de que ya se había impuesto "la atmósfera destituyente" que detectaron sus intelectuales de cámara, terminaba para él en una conclusión (la necesaria renuncia de su esposa) que, al revés, confirmaba la generalizada impresión de que el mayor destituyente en ejercicio termina siendo él mismo.

Ni el diagnóstico ni la jugada táctica propugnada por Kirchner sedujeron a su esposa: no la atrae la idea de quedar "en letras de molde" como una especie de Chacho Alvarez en la categoría de los presidentes; desconfía del presunto "clamor" que invoca su marido: después del cuarto de millón de personas que movió el campo, ¿cuántas habría que movilizar para que una presidente renunciante se dejara
persuadir y retirara su dimisión? Ella no usó la frase de Jauretche, pero la conoce: esa estrategia con la que su querido Néstor la mandaba a ella al frente, seguro que le evocó aquel "batallón de empujadores Anímémonos y Vayan" al que aludía don Arturo en casos parecidos. Así, aunque durante unas horas el esplín post-senatorial la condujo a aceptar la mirada melancólica de Néstor, tuvo después una reacción y convocó en su ayuda a algunos de sus leales, desde Alberto Fernández hasta Agustín Rossi. Todos se alarmaron ante la táctica de romperse y no doblarse: había muchas cosas trascendentes que defender para abandonar el barco o jugarlo con una moneda al aire. "Ya hicimos varias de esas jugadas y las estamos pagando", comentó uno de los leales (en una audacia interpretativa que, de continuar, puede empujarlo más rápido que despacio al campo de la traición, tal como se ven las cosas en Puerto Madero).

Los leales se inclinaron, con distintos matices, por poner al mal tiempo buena cara, desensillar hasta que aclare y sobre todo, no renunciar. Es decir: acudieron en defensa de la presidencia de la señora de Kirchner. Pero, ¿en defensa ante cuál ataque? ¿Cuánto tiempo tardará Néstor en descubrir que es de él de quien la defienden o, para decirlo con más precisión, de su lema alemista?

En verdad, la señora ha de estar sorprendida de la cantidad de gente de todas las posiciones (entre ellos, queda dicho, muchos de sus leales) que se han lanzado al ruedo a defenderla y a darle consejos que, en general, avanzan en el sentido de que tome distancia de su esposo. No se trata de asesoramiento de carácter conyugal, sino de consejos políticos: "la imagen de él la daña,
haga que él no hable, que no participe en las decisiones", etc.

Se trata de consejos bienintencionados, sin duda, que describen sin embargo un paisaje improbable: el del divorcio (litigioso o de mutuo acuerdo) de una sociedad política en la que la autoridad hegemónica pertenece a Néstor Kirchner, por más que la legitimidad institucional pueda estar asentada en ella. Cuando Kirchner piensa en su renuncia (de ella) se adelanta a una jugada que está a la vista: que se establezca una cuña entre ambos. Para él, ese es el final de los dos, porque sabe o cree que sin la poca o mucha autoridad que él ostenta, ella estará perdida, vaciada del "proyecto compartido".

Como el espacio siempre parece infinitamente divisible, las diferencias de criterio se han procesado hasta este fin de semana por un camino intermedio, sin romperse y tratando de doblarse lo menos posible. Es decir, en una suerte de conciliación al menos temporal entre el criterio del cristinismo y el de NK. Así, en sustento de la actitud de los cristinistas moderados , la presidente pareció aceptar la voluntad del Congreso y el viernes dejó sin efecto las retenciones móviles. Pero lo hizo a través de una norma sui generis, de espíritu ampliamente "nestorista", que retiene en sus considerandos el tono guerrero de los últimos cuatro meses y, sobre todo, no deroga la resolución 125, instruye al ministro de Economía para que "en uso de sus facultades limite la vigencia de la resolución 125". Es decir, ratifica esas facultades de fijar tributos que el Poder Ejecutivo se arroga y que la mayoría de los juristas considera inconstitucional. Al ratificar esas facultades, deja pendiente la amenaza de volver aplicar esas retenciones cuando considere que las circunstancias políticas se lo permiten, ya que en los considerandos mantiene "las convicciones de la adopción de un sistema de derechos de exportación variables o móviles" y explica que ahora se dejan sin efecto hasta que puedan analizarse "con instituciones exentas de presiones" pues ahora fueron discutidas "en un marco de agresiones y presiones de todo tipo". Se trata de una declaración que, por ilusorio que ello parezca, anuncia que volverán a las andadas tan pronto como sea posible.

El conflicto, pues, no ha concluido. El campo sin duda tendrá que avanzar en el plano judicial para conseguir en ese terreno la derogación de la 125. Ahora, con la votación del Senado consumada, a la Corte le resultará menos conflictivo decidir lo que casi todos los constitucionalistas consideran obvio: que se trata de una norma inconstitucional. Si Cobos hubiera votado diferente o hubiera aceptado la presión del gobierno para que se ausentara (una presión que intentaron antes con otros miembros del Senado), si el oficialismo hubiera triunfado, la Corte habría tenido que chocar no sólo con el ejecutivo, sino también con el Congreso. Es posible que en esas condiciones dejara pasar mucho tiempo antes de arbitrar. Cuando el tema de la 125 sea tratado por la Corte y cuando esta se pronuncie sobre los reclamos presentados por la provincia de San Luis, el gobierno sufrirá su tercera derrota en este mismo asunto.

Sin dudas Néstor Kirchner ha sido el gran organizador de estas derrotas.
Es también la fuerza dominante, la soga más fuerte que sostiene al actual gobierno.
Es lo que hay, para bien o para mal de su esposa. No sólo de ella.

julio 17, 2008

INMEDIATA REORGANIZACION DEL PJ por Claudio Chaves

Finalmente, como dice Jorge Asís, Néstor Kirchner chocó la calesita. Llevó al PJ a una derrota innecesaria. Es un pésimo conductor. No evaluó correctamente ninguno de los aspectos políticos que estaban en juego y fracasó.

¿Era necesario este enfrentamiento con el campo? ¿Es el campo la oligarquía con todo lo que esta descalificación significa? ¿Comprendió la importancia social y económica que tiene el sector rural en esta etapa de la historia mundial y argentina? ¿Se dio cuenta que a medida que ideologizaba su discurso más se alejaba de la sociedad, aislando al justicialismo de las fuerzas económicas y sociales capaces de transformar al país? ¿Midió correctamente sus fuerzas? ¿Evaluó en toda su magnitud lo innecesario de la fractura social provocada?
Todo esto y mucho más lo hizo mal. ¡Muy mal!

A los intelectuales de Carta Abierta reunidos en la Biblioteca Nacional les dijo: “¿se imaginan lo que pasaría hoy si otro fuera el presidente del PJ?”.
Por el contrario si hubiera un genuino representante del PJ surgido de elecciones limpias, con padrones depurados, otra sería la situación y otro gallo cantaría. Pero no pudo ser así y el tiene una enorme responsabilidad en todo lo ocurrido. Por lo tanto ha llegado la hora de su renuncia. Debe alejarse para bien del justicialismo.

El Partido deberá iniciar un proceso de democratización que lo fortalezca y al mismo tiempo apuntale la institución presidencial.

POR UNA CABEZA....

....¡TODA LA CORDURA!

Este Foro felicita a los Senadores de la Nación fieles al pueblo y al Vicepresidente de la Nación que honró su responsabilidad y con valentía dio su voto a la voluntad popular.

Ahora le toca al PJ, que también encontrará quienes honren el deseo de los peronistas.

julio 12, 2008

UNA OPINIÓN MUY ESPERADA

Sucesión infernal de conflictos sectoriales
por Domingo Cavallo (publicado en su blog http://www.cavallo.com.ar/)

Hace casi un año que no escribo en este sitio... Y a pesar de ello, cientos de amigos siguen visitándolo periódicamente. En las últimas semanas se multiplicaron los mensajes de lectores que quieren conocer mi opinión sobre lo que está ocurriendo en nuestra Patria.

Pues bien, el título de esta nota resume mi pronóstico para los próximos tres años, es decir, de aquí hasta el momento en el que estaremos votando para elegir un nuevo Presidente. De aquí al 2011 asistiremos a una sucesión infernal de conflictos sectoriales, ninguno de los cuales encontrará una solución duradera. Viviremos un período de tres años de estanflación, estancamiento con inflación.

Soluciones sostenibles a todos estos conflictos sólo se darán cuando un nuevo gobierno, con ideas claras sobre lo que significa para un pais contar con buenas instituciones políticas y económicas, reemplace, más que a los Kirchner, al anti-sistema económico y político que emergió del golpe institucional de Diciembre de 2001.

Para los que se ilusionan con la posibilidad de un golpe institucional que derrumbe a los Kirchner, como en Diciembre de 2001 nos derrumbó a De la Rúa y a mí, mi mensaje es contundente. Un nuevo golpe institucional sólo traería más desorden y confusión, y los conflictos, en lugar de estanflación, terminarían provocando hiperinflación.

Los únicos que hoy podrían organizar un golpe institucional como el de Diciembre de 2001, son los mismos actores de aquella época, o los que piensan como ellos. Son los que creen que la inflación es un remedio.., no una enfermedad. Y son los que, en lugar de darle prioridad a la división republicana de poderes como forma de gobierno, creen en el apoyo de las corporaciones y del poder económico como forma de someter al Congreso y al Poder Judicial a los caprichos del Poder Ejecutivo.

Prefiero ser optimista y pensar sobre el futuro sin golpe institucional de por medio. Es decir, con los Kirchner gobernando hasta diciembre de 2011, para ser reemplazados por un gobierno muy diferente..., pero muy distanciado también de las ideas e intereses que penetraron a la sociedad Argentina desde Enero de 2002, con la llegada de Duhalde al Poder.

Para quienes me piden una opinión sobre el conflicto con el campo, los invito a releer los artículos titulados El Campo tiene razón y Leche para hoy, hambre para mañana... que escribí en 2003 y 2005, respectivamente. El primero cuando el campo hizo una huelga al gobierno de Duhalde, por su política agropecuaria, y el segundo, cuando el gobierno de Kirchner aumentó las retenciones a las exportaciones de leche e impuso controles de precios en el mercado interno.

Lo sorprendente es que el campo haya esperado tanto tiempo para manifestar su oposición al trato obscenamente discriminatorio al que ha sido sometido desde que en el país se comenzó a hablar del "Modelo Productivo". La única explicación posible es el formidable mejoramiento de los términos del intercambio externo con que la economía global ha beneficiado a la Argentina desde el año 2003 en adelante. De no haberse dado este inédito beneficio para el país, el campo hubiera acentuado su reclamo de 2003, al comienzo mismo del gobierno de Nestor Kirchner.

Para entender porque Nestor Kirchner está tan obsesionado por que el gobierno no aparezca aflojando frente al legítimo reclamo del campo, es necesario advertir que el conflicto con el campo es el primero que aflora con indudable respaldo popular. Pero Nestor Kirchner sabe que hay otros que pueden aparecer con igual o incluso mayor respaldo social. Por ejemplo, el trato no sólo injusto sino también inhumano al que han sido sometidos más de un millón y medio de jubilados para los que no se aplicó la movilidad de la Jubilación contemplada por las leyes en vigencia.

Sobre este tema también he venido escribiendo en los últimos años. Invito a mis lectores a releer los artículos titulados Las leyes en vigencia contemplan la movilidad de las jubilaciones y La Corte puso las cosas en su lugar que escribí en 2005 y 2006 respectivamente. Es notable que el Congreso no haya cumplido con su obligación de disponer anualmente el porcentaje de movilidad para todos los jubilados, como lo dispone la Ley de Solidaridad Previsional, y que tampoco haya tratado una nueva ley que adopte un esquema automático de movilidad, imprescindible cuando una economía vuelve a estar azotada por la inflación.

Es sorprendente que aún no se hayan organizado marchas al Congreso para exigir una reparación a esta tremenda injusticia. Pero Nestor Kirchner sabe que este legítimo reclamo no tardará en aflorar, con no menos apoyo popular que el que hoy cuenta el reclamo del campo.

Hay muchos otros conflictos en puerta, pero para no alargar esta nota, sólo quiero remitir a mis lectores a un artículo que escribí a principios de 2003 y que anunció lo que se venía. "Inflación por puja distributiva"es otra forma de llamar a la sucesión infernal de conflictos sectoriales que estoy describiendo como escenario de los próximos tres años.

Basta por hoy! Siendo que reinicio el reencuentro con mis lectores, debo dejar material para la próxima nota...

Panorama político nacional de los últimos siete días

El centralismo anacrónico
por Jorge Raventos

El miércoles 16 de julio se abre la oportunidad del Senado para dar una salida al extenso conflicto que el Poder Ejecutivo abrió con los productores rurales y con la Argentina interior.

En la arquitectura diseñada por Juan Bautista Alberdi, el Honorable Senado de la Nación constituye el principal dispositivo defensivo de las provincias argentinas en la estructura de la nación organizada. En la Cámara Alta las provincias –anteriores a la Nación y motores de su unidad y constitución- se presentan con idéntica representación, independientemente de sus rentas y de su extensión territorial o demográfica, para expresar institucionalmente sus intereses, reclamos y reivindicaciones, muchos de los cuales habían alimentado décadas de enfrentamientos armados con el centralismo de Buenos Aires. Las guerras civiles del siglo XIX tuvieron como motor principal una disputa sobre recursos –los de la Aduana de Buenos Aires, a través de la cual se realizaba el comercio internacional del país- que el centralismo porteño monopolizaba y que las provincias querían federalizar.

A más de un siglo y medio de distancia de aquellos choques, la Argentina vuelve a vivir la tensión entre centralismo y federalismo alrededor de recursos que se producen en las provincias y que se concentran en la caja del gobierno central. Una cuota significativa de esos recursos surge de las retenciones que, por vía de una resolución administrativa sustentada en una ley de facto de un gobierno militar, se aplica a las exportaciones del campo. Esa succión que llega a extremos confiscatorios golpea duramente a los productores rurales asentados en las provincias y también a los ingresos públicos de éstas, que se encogen en la misma medida en que se amplían los del gobierno centralista.

El estado central recibe el 70 por ciento de los recursos pero ejecuta menos del 50 por ciento de los gastos. La provincia de San Luis se ha presentado ante la Corte Suprema al considerarse damnificada por el mecanismo: la aplicación de las retenciones (que, como las rentas aduaneras del siglo XIX, son monopolizadas centralmente) disminuye de manera sustancial la rentabilidad del campo y con ello el impuesto a las ganancias que se aplica a los productores, que debe coparticiparse con las provincias. Con una alícuota del 30 por ciento del impuesto a las ganancias sobre esos ingresos que hoy embolsa en exclusividad la caja kirchnerista se recaudarían entre 12.000 y 15.000 millones de pesos coparticipables. Y se retiraría la losa fiscalista con que el gobierno ahoga a los productores rurales y empuja a la decadencia la producción más competitiva del país.

El desafío que afronta la Cámara Alta es grande. Para muchos senadores resulta complicado eludir el cepo de las presiones (que se expresan, inclusive, a través de sus gobernadores), según las cuales el legislador antes que a su electorado y a su provincia, debe fidelidad "al proyecto político" centralista que encarna el matrimonio presidencial. Las presiones no son única ni principalmente discursivas; el centralismo maneja argumentos a veces a veces más convincentes. El gobernador puntano Alberto Rodríguez Saa, al observar ciertos cambios súbitos de posición en el Congreso, evocó la célebre figura de "la banelco" que rodeó de sospechas de la ley laboral en tiempos de Fernando De la Rúa.

Con todo, pese a las presiones, se llegaba al fin de semana previo al tratamiento de las retenciones en el Senado con una situación de virtual empate. El gobierno estima que puede hacer votar a libro cerrado el dictamen que ya tiene media sanción de la Cámara de Diputados. Sus seguridades no son plenas, sin embargo; por eso Néstor Kirchner convocó a los suyos a vivaquear desde el martes en la Plaza de los dos Congresos, para sumar presión física a los restantes argumentos del oficialismo. Se trata de evitar que la demostración pública de oposición a las retenciones que las organizaciones agrarias realizarán ante el Monumento a los Españoles, en la que se hará presente el interior pero también muchos sectores de Buenos Aires y el conurbano, pese en exceso sobre los senadores dubitativos.

El gobierno recibe con puntualidad las encuestas que lo notifican del enorme gasto político que le ha demandado hasta aquí su obstinado enfrentamiento con el campo. Para la mayoría de la opinión pública (en rangos que, dependiendo de los encuestadores, van del 65 al 80 por ciento) los productores rurales tienen razón y el gobierno debería retirar la resolución 125 y acordar con las entidades. La imagen de la señora de Kirchner, según los estudios demoscópicos, repta en el orden del 20 por ciento después de abruptas caídas que alcanzaron también a gobernadores que, antes del conflicto, inclusive tenían marcas superiores a la de la presidente. Más allá de otros estímulos, en términos políticos lo que el gobierno les ofrece a los senadores es que se hagan socios de ese salto a las profundidades.

La pareja presidencial no ignora que debe exhibir cambios importantes si aspira a recuperar parte del terreno perdido. Sus asesores, en principio, han inducido a ambos cónyuges a bajar unos cuantos decibeles el tono de sus discursos y mostrarse más prolijos y amigables cuando se presentan en público. El resultado de esos consejos empezó a aplicarse durante la última semana, aunque es cierto aquello de que lo que Natura non da, Salamanca non presta…

El problema para el kirchnerismo no es únicamente la opinión pública, que empezó a tomar distancia del poder casi dos años atrás, con el plebiscito misionero. Lo más acuciante en términos políticos es el creciente divorcio del peronismo. Ya hay una verdadera federación de dirigentes importantes, muy representativos en sus distritos (y en algunos casos, más allá de ellos) que tienden redes para evitar que Néstor Kirchner y los suyos "estrellen al peronismo", para decirlo en los términos que esta semana empleó José Manuel De la Sota, al ocupar el papel de orador en el escenario que le ofreció Eduardo Duhalde.

El desgranamiento cobró un impulso mayor esta semana con el lanzamiento por parte de Luis Barrionuevo y una cincuentena de organizaciones gremiales de la CGT Azul y Blanca, en abierto desafío a la central filo-oficialista que encabeza el camionero Moyano. Es interesante destacar que, pese a que la coalición pro Moyano que impulsó el gobierno contaba en el congreso sindical con una mayoría clara de organizaciones (en una proporción cercana al 2 a 1) el camionero forzó el alejamiento de Barrionuevo al negarle la posibilidad de tener delegados en la Junta electoral. En la CGT no es habitual que se vote. Moyano y sus asesores oficiales tuvieron temor de que la elección (que no se hace a mano alzada, sino por voto secreto) les deparara sorpresas desagradables. La nueva CGT de Barrionuevo se integra a la constelación del peronismo rebelde. La nueva competencia induce a Moyano, en tanto, a asumir nuevos reclamos salariales: el límite de 19 por ciento que él consiguió parcialmente imponer por pedido de la Casa Rosada ya ha sido superado por la inflación. En rigor, nadie en el movimiento obrero, ni los de Barrionuevo ni los de Moyano, cree en las cifras de inflación que proporciona el INDEC, por más que Guillermo Moreno haya insistido el miércoles en el Senado "que las únicas que valen son las cifras oficiales".

No sólo los gremialistas descreen, también son escépticos otros sectores. Cuando Moreno habló de la leche en el Senado, alegó que gracias a que las empresas lecheras pagan $ 0,95 el litro a los tamberos, «pueden colocar el sachet de leche a 1,90». Si hubiera estado presente en Trenque Lauquen, en una asamblea del sector, un día antes, habría escuchado a los industriales lecheros afirmar : "No tenenmos más argumentos para convencer a un tambero de que siga produciendo leche". Y a los tamberos decir que, con esta política, la Argentina va a tener que importar leche. Y a todos juntos decir que el sachet de leche sólo cuesta 1,90 en la oficina de Moreno y en los avisos, pero que en los supermercados hay que pagarlo casi 3 pesos.

Moreno fue, esa tarde, una metáfora del llamado "proyecto" del centralismo oficial. No sólo juró la veracidad de cifras notoriamente falsas (para peor: en las que nadie cree); se plantó como si su tarea funcionarial consistiese en monitorear los costos y determinar la rentabilidad y la operación de las empresas privadas; en rigor, como si las empresas privadas fueran sucursales de una gran firma estatal que él debe administrar. Ese concepto intervencionista de la economía, ese "proyecto" ya ni siquiera es aplicable o deseado en la Cuba de los Castro. Pero el anacronismo no es propiedad de Moreno…sino de quien lo manda.

La Argentina se encuentra ante una situación inédita. El mundo le ofrece una oportunidad formidable: quiere comprar a muy buen precio los productos que el país sabe hacer y produce con alta competitividad; pero un proyecto anacrónico e intervencionista se interpone entre esas posibilidades y su sociedad.

Lo que decida el Senado esta semana contribuirá a aflojar la traba o mostrará la necesidad de otros procedimientos y otros tiempos para allanar el obstáculo.

julio 06, 2008

PATRIA SÍ, COLONIA NO

por Claudio Chaves

Con ese cántico concluyó la sesión en la Cámara de Diputados luego que el kirchnerismo alcanzara la mayoría simple para aprobar la ley contra el agro. Las barras “bravas” desde los balcones y las galerías superiores del Congreso de la Nación con banderas estampadas con el rostro del Che Guevara y la estrella roja montoneril se agitaban frenéticas al ritmo de un cancionero paleolítico. Los Diputados del poder agitaban sus brazos para redoblar el entusiasmo y sumarse al coro estrafalario de una Argentina pretérita y fantasmática que nos retrotrae a paradigmas y contradicciones vagamente recordadas.

Ciento veintinueve diputados provenientes, la mayoría de ellos, de listas sábanas. Colocados a dedo por el mandón de turno comprendieron cabalmente donde estaba el poder. Kirchner se los advirtió desde la UOM. El poder está arriba, en el Estado, no en el pueblo a quien ellos representan.

Si los Diputados de las grandes ciudades y municipios hubieran escuchado los cacerolazos otra hubiese sido su elección.

Llegados a ese punto ya es tarde para ellos. La ruptura de las ciudades con el poder los obliga a acompañar al matrimonio gobernante, incluso, hasta el interior del cementerio. Que en paz descansen.

¿Fue la orden del mandón lo que los sedujo al voto? ¿La salvaguarda de las instituciones que los salvaguarda a ellos? ¿Las canonjías y prebendas de una oligarquía política al servicio de clientes?

Es cierto que hay pequeñas cosas que pueden más que una yunta de bueyes (con perdón del ejemplo). Cuando me refiero a pequeñas cosas lo hago en el sentido del Groucho Marx, una pequeña fortuna, un pequeño yate, una pequeña mansión. ¿Ha sido el resguardo del patrimonio personal la razón de su voto?

¿La estabilidad institucional de su provincia por la venganza del matrimonio presidencial, en caso de voto opositor, que ya se verifica en la provincia de Córdoba? O por el contrario ¿la convicción doctrinaria de un imaginario político que ha resurgido en la Argentina en los últimos años?

Este último aspecto es el que me interesa recorrer.

COMO PIENSAN LOS AMIGOS DEL GOBIERNO

Un sector significativo de ellos está convencido que han dado la madre de todas las batallas. ¡Finalmente han vencido a la oligarquía! Sector social que se les antoja antidemocrático, autoritario y antinacional (en el supuesto caso que todavía exista). Responsable del carácter dependiente y semicolonial de una factoría agroexportadora.

La Argentina del Centenario por boca de la Presidente ha sido indeseable: “Mi país hace poco más de cien años fue el granero del mundo. Dábamos alimentos a todo el mundo, pero el pueblo argentino vivía en la miseria, el hambre y la desesperación” afirmó en la cumbre del Mercosur en Tucumán. (¿Será por eso que vinieron tantos extranjeros? ¿Por puro espíritu masoquista?)

Es al mismo tiempo, esta oligarquía, culpable de todos los golpes militares más sangrientos desde el treinta en adelante, afirman. Impulsora de un modelo económico no industrial asociado al capitalismo mundial que ha hecho de nuestro país una colonia agraria. Hasta aquí, aproximadamente, lo que cavila su intelecto. Cuando entonan con agitado entusiasmo “Patria sí, Colonia no” se dispara al interior de su sesera esta imagen histórica: el campo es la antipatria, el camino al vasallaje. La colonia

¿Dónde está la patria, entonces?

En la burguesía nacional que ellos dicen defender. Industriales subvencionados, no competitivos que orientan su producción al mercado interno y externo. Que tienen subsidiado el combustible, el gas, la luz, los transportes, salarios bajos medidos en dólares y en el caso de los exportadores cobrando en dólares sus ventas. Este sector económico es la patria, además de la clase obrera industrial (metalúrgica y textil), los piqueteros y el clientelismo político.

Lo cierto es que en la actualidad este paradigma ya no tiene vigencia. No guarda relación con la realidad.

LA ARGENTINA EN EL MUNDO


Los grandes acontecimientos de nuestra historia siempre han estado vinculados a los vaivenes de la política mundial. Las invasiones inglesas, la Revolución de Mayo, la Independencia, el modelo económico rosista, la Argentina agroexpòrtadora, la Argentina sustitutiva, la argentina agroindustrial se conformaron y desaparecieron en virtud de la situación mundial. Entender y adaptarse al mundo siempre ha sido la mayor hazaña de los políticos que merecen llamarse políticos.

Para no hacer un desarrollo de nuestra historia que sería algo tedioso al lector diré simplemente que la Argentina agroexportadora de 1862 a 1930 encontró su lugar en el mundo como proveedora de alimentos. Merced a esta riqueza la argentina se modernizó, creció y democratizó. Naturalmente con encuentros y desencuentros. Aquel país y sus políticos no dudaron que ese era el destino. Roquistas, mitristas, radicales, socialistas y anarquistas (todo el abanico político) jamás vacilaron sobre la utilidad del mismo. Nunca lo pusieron en cuestión. Si ello ocurrió fue cuando la situación internacional así lo obligó (1874, 1890, 1930)

En la Argentina agroexportadora los factores dinámicos fueron el campo, los sectores obreros funcionales al modelo: ferroviarios, portuarios, trabajadores de los frigoríficos y de los servicios esenciales y los sectores medios urbanos que vieron crecer sus oportunidades al ritmo de la economía. Se puede decir que el liberalismo fue el relato doctrinario del momento acorde a la realidad mundial de mercado internacionalizado.

Con la crisis del 30 otro modelo apareció: la sustitución de importaciones y con él los sectores obreros y empresarios orientados al mercado interno. Fue la respuesta que el mundo encontró ante la crisis del mercado mundial. Encerrarse en sus fronteras. Protegerse, fue la consigna de aquellos años. La Argentina respondió del mismo modo. Proteccionismo, intervencionismo de estado, industrialización. Los sectores dinámicos del nuevo modelo fueron la burguesía nacional y la clase obrera interesados en la profundización de la sustitución de importaciones. Su relato fue el nacionalismo, y el peronismo, en la Argentina su manifestación política. En este último caso adicionándole el Estado de Bienestar y la justicia social.

Este modelo quebró. La tercera revolución industrial, la mundialización y reaparición de los mercados internacionalizados, la caída del comunismo y la expansión capitalista por todo el universo y en nuestro país el golpe de Estado del 76 echaron por tierra la sustitución nacida en los años 30’

“El período sustitutivo finalizó definitivamente con las modificaciones cambiarias de 1976, la apertura financiera de 1977 y la política económica encaminada a revitalizar las ventajas comparativas del sector agropecuario” (Carlos Abalo: Especialización agroalimentaria y diversificación industrial en la argentina. Ed. La Argentina que viene. Bs. As. 1998)

DONDE NOS ENCONTRAMOS
Nos hallamos, entonces, ante una realidad diferente. ¡Al fin y al cabo la historia no se repite! El mercado mundial absolutamente recompuesto demanda alimentos y materias primas. El capitalismo triunfante ha dado un nuevo salto cualitativo.

La Argentina ya no es aquella factoría agraria rentística de fines del siglo XIX. El campo se ha industrializado y ahora tenemos agroindustria. No hay más oligarquía. Sin embargo más de mil intelectuales asociados al gobierno, militantes sociales, Diputados y funcionarios siguen pensando como siempre. Es decir como antes. El clima de hostilidad generado hacia el campo por parte del gobierno indica la incomprensión del momento.

El campo es a la economía globalizada lo que la clase obrera fue a la sustitución de importaciones. Si el peronismo que nos gobierna no lo entiende otro sector del peronismo y aliados deberá asumirlo.

Hoy ha ganado, por poco margen, el “peronismo” anticampo y sus amigos. Esa es la realidad. Más de setenta años de discursos “antiologárquicos” han dejado su huella. Una necesidad económica se soluciona con una ley. Una forma de pensamiento no se cambia por decreto. No hay leyes que valgan para las entendederas. La realidad y el combate cultural aparecen como insustituibles para el cambio. Un sector del peronismo ya lo ha entendido hace años. Recién ahora comienza a desgajarse el núcleo duro del peronismo paleo y de otros sectores políticos muy refractarios a la ruralidad. Falta todavía. El camino es sinuoso.

Cualquier alternativa política al kirchnerismo, en continuidad institucional, debe asumir lo azaroso de la tarea. Más que un cambio político lo que se viene, siempre hablando de soluciones electorales, es un giro pequeño-angular que contemple lo dificultoso de los nuevos argumentos.

El gobierno ha triunfado. ¡A no dudarlo! Sin embargo es más débil. Se ha aislado de la sociedad. Al unificar su discurso, al ganar en homogeneidad ideológica, al profundizar en el firmamento de los principios, pierde en masividad. Los criterios unívocos, encierran, cortan puentes. La pureza ideológica sirve en momentos altamente revolucionarios. No es el caso. Es hora de la política.

julio 05, 2008

Panorama político nacional de los últimos siete días

Un cuchillo sin hoja al que le falta el mango
por Jorge Raventos


Por una diferencia estrecha, el oficialismo consiguió finalmente media sanción de la Cámara de Diputados para el proyecto que el Poder Ejecutivo envió al Congreso el 24 de junio o, más bien, para lo que quedó de él.

Al día siguiente del anuncio de la señora de Kirchner de que consultaría al Legislativo, el ministro de Justicia Aníbal Fernández, con su habitual clarividencia, tradujo los deseos del matrimonio presidencial: "Hay que aprobar a libro cerrado el texto que se envió". Si se excluyen los dos primeros artículos del proyecto, el resto fue totalmente modificado en función de la necesidad del oficialismo de acercar socios y votos y, sobre todo, de evitar fugas de las propias filas. Así, el resto del proyecto original quedó como un cuchillo sin hoja al que le falta el mango. La ansiedad recaudatoria que había guiado inicialmente al gobierno y al redactor de la resolución 125 (el renunciado y alejado ministro de Economía Martín Lousteau) tuvo que contentarse con muchísimos menos recursos potenciales que los 1.500 millones de dólares que esperaban cosechar con las retenciones móviles. En sus intentos (no siempre exitosos) de seducción a diputados propios y ajenos, el kirchnerismo legislativo dejó jirones de aquella suma.
En cualquier caso, y aun si se admite que el tintineo de la caja es un sonido que subyuga al oficialismo, lo central para el matrimonio presidencial consistía en salvar del naufragio que le provocó su choque con el campo una imagen de victoria legislativa y los dos artículos primeros del proyecto, los que ratifican la resolución 125 y le reconocen al Ejecutivo su atribución para fijar esa suerte de impuesto excepcional a los ingresos brutos que son las retenciones.

Al aprobar (por menguada que haya sido la diferencia) ese capítulo del proyecto original, la Cámara de Diputados delegó una vez más a la Presidencia funciones específicas que le fija la Constitución, es decir se sometió voluntariamente a una amputación de facultades propias. Está por verse aún –sobre ese tema deberá pronunciarse tarde o temprano la Corte Suprema- si lo que votó la Cámara Baja es o no inconstitucional. El hecho de que el Congreso vote una norma –por la mayoría que sea- no convierte a esta automáticamente en constitucional. Si una mayoría legislativa decidiera próximamente, por ejemplo, designar rey a Néstor Kirchner o implantar la esclavitud en la Agentina, esas ocurrencias no pasarían el examen de constitucionalidad, serían nulas de toda nulidad, la Corte se expediría sobre el asunto con la celeridad necesaria y, además, probablemente la ilegalidad manifiesta determinaría reacciones políticas de distinta magnitud.

El gobierno, de todos modos, tiene motivos para suspirar aliviado por el momento, ya que consiguió preservarse de una derrota legislativa. Por primera vez en mucho tiempo el Congreso actuó más cerca de lo que la sociedad espera de él que de la escribanía presidencial en la que estuvo convertido durante cinco años. Hasta los diputados oficialistas parecían alegres de este volver a vivir, aunque omitían en sus discursos ante las cámaras de tevé que la fuerte asistencia y los debates enérgicos, las reuniones multitudinarias de las comisiones y las consultas a las partes interesadas que el país observó en los últimos días ocurrieron como resultado de una vastísima movilización del campo y de la Argentina interior que duró casi cuatro meses, que forzó al matrimonio presidencial a enviar al Congreso lo que pretendía decidir de entrecasa y que hasta impulsó a sectores del oficialismo a retobarse, a desobedecer o a elevar su cota de pensamiento crítico y realismo. Fueron el campo y la rebelión de la Argentina interior los que levantaron la cotización del Congreso y de los congresistas (sin excluir, por cierto, a los del oficialismo y sus aliados).

La prueba del ácido

Ese triunfo forzado y notoriamente pírrico que el kirchnerismo logró el sábado a la mañana tiene todavía que pasar por la prueba del ácido de la realidad. Si bien se mira, lo que el oficialismo saca de Diputados es la ratificación de la resolución que provocó el largo conflicto; puede objetarse que los montos de las retenciones han sido acotados por un mecanismo de compensaciones que achica sus efectos para los productores más pequeños. A eso hay que señalarle, sin embargo, que los productores desconfían de las compensaciones ("¿Para qué me sacás con el argumento de que me vas a devolver? No me saques", ha objetado con elocuencia el entrerriano Alfredo De Angeli) y que estas compensaciones, según lo que aprobaron los diputados, rigen sólo hasta octubre, por cuatro meses. Es decir: en el mejor de los casos las retenciones se achican hasta octubre, pero esta ley le ha reconocido sine die al Poder Ejecutivo la atribución de fijar ese impuesto y los montos correspondientes. ¿Con qué confianza van a sembrar y producir los chacareros ante esa discrecionalidad atribuida a una autoridad que sólo cedió lo que cedió después de una verdadera gesta nacional de la Argentina interior? Muchos de ellos piensan que, en unos meses, una vez desmovilizado el campo, un Ejecutivo urgido financieramente por las dificultades de su política económica volverá a embestir contra él.

Por eso la inquietud sigue manifestándose en asambleas y a la vera de las rutas. La votación de la Cámara Baja no devela las dudas e inquietudes de los productores. Y por cierto no da ninguna respuesta aún a los reclamos de mejor distribución territorial de los recursos.

La naturaleza de la crisis

Lo que el país viene desplegando desde hace 120 días meses no es una crisis como otras, ni una mera pelea entre un sector y el Estado, ni un cortocircuito de carácter institucional. Esas y otras dimensiones están presentes, sí, pero lo que define la actual situación es su carácter de crisis política de fondo, la circunstancia de que un amplísimo y creciente número de argentinos siente que debe optar entre uno de dos espacios enfrentados.

Lo paradójico, a primera vista desconcertante, es que la crisis se desatara en el momento en que a la Argentina se le abre una perspectiva de abundancia. Se trata, en rigor, de una crisis que estalla porque una traba política obstruye el acceso del país a la oportunidad histórica excepcional de reinstalarse vigorosamente en el mundo a partir de sus capacidades productivas y su competitividad internacional en el terreno de los alimentos, convertido en un campo estratégico por la explosión de la demanda mundial (y por la sutentabilidad en el tiempo que se proyecta en esa demanda).

El obstáculo se interpone no ante una posibilidad genérica o azarosa, sino ante una oportunidad que ya se ha abierto. No se trata de que la Argentina tenga meras "condiciones naturales" para ese apovechamiento. Tiene tradición en la actividad y experiencia productiva, tiene un sector social protagonista de la producción que reúne a la vez espíritu emprendedor, creatividad, competitividad internacional e importancia económica. Los producción del complejo agroindustrial responde por las dos terceras partes de las exportaciones argentinas.

Ese fenómeno heterogéneo pero íntimamente conectado, que se expresa como "el campo" se manifiesta en todo el territorio nacional, ha expuesto su voluntad de actuar y de "remover el obstáculo" que impide la conexión con la oportunidad histórica. Y define como obstáculo una política –un gobierno- que no se limita a impedir pasivamente esa realización , sino que lo hace de modo activo: combate por distintos medios, sin excluir el uso de la presión y de la fuerza, a los sectores que encarnan esa oportunidad.

El instrumento de la obstrucción ha sido el sistema de las retenciones móviles impuesto por la resolución número 125, que el gobierno K sostiene pese a que hizo renunciar al ministro que la elucubró.

Menos equidad territorial que en el Proceso

Esa resolución y el régimen de retenciones que estableció son en verdad, una ilustración perfecta tanto del obstáculo que el oficialismo le impone a la producción agraria como de su agresión al federalismo fiscal. Sucede que las retenciones son recursos que el gobierno nacional recauda, pero excluye de la masa impositiva que debe coparticipar con las provincias. Así, afecta a los productores y a los distritos en los que ellos operan, aspirando de los bolsillos de unos y otros fortunas que terminan en las arcas del centralismo.

En el período 1973-75, durante el último gobierno de Juan Perón, continuado, tras la muerte del General, por su viuda, María Estela Martínez, la coparticipación automática de la recaudación total de impuestos nacionales a favor de las provincias superó el 50 por ciento (durante 1975 llegó al 52,4 por ciento).

Durante el Proceso militar, iniciado en 1976 con el derrocamiento de María Estela Martínez de Perón, la cuota de impuestos coparticipados por las provincias cayó marcadamente, y en el último año de ese régimen fue del 32 por ciento.

La ley 23548, sancionada durante la presidencia de Raúl Alfonsín, decidió que el 57,66 por ciento de los recursos recaudados iría a las provincias y garantizó en su artículo 7 que las transferencias automáticas no serían inferiores al 34 de esos recursos.

Hoy no sólo no se obedece a la Constitución reformada en 1994 que reclama una nueva ley de coparticipación federal: tampoco se cumple con la norma subsistente, pues el porcentaje de recursos recaudados por la Nación que se transfiere automáticamente a las provincias es el más bajo del último medio siglo: sólo el 27 por ciento. Sí, más bajo inclusive que el de los años de la dictadura.

Y ese reparto se sigue encogiendo en términos proporcionales. En mayo, por ejemplo, los recursos totales del sector público se incrementaron en un 30,5 por ciento. Las transferencias automáticas a las provincias, en cambio, sólo crecieron un 19,5 por ciento en promedio. Los promedios muchas veces opacan la realidad. En el caso de las transferencias a las provincias, ocultan que algunas (las que tienen gobernadores obedientes y disciplinados) son favorecidas con recursos que se niegan a los más díscolos. Mientras el Entre Ríos recibe 1600 millones para obras públicas y al Chaco de Jorge Capitanich se lo premia con 200, a Córdoba sólo se le giran 18 millones y medio, mientras su gobernador, Juan Schiaretti amenaza con recurrir a la Justicia para que le paguen cien veces esa suma: 1.600 millones de compromisos previsionales que el Estado Nacional había jurado que oblaría…antes del conflicto agrario. Por su lado, Catamarca, donde gobierna un radical que dejó de ser K, Eduardo Brizuela del Moral, recibió alrededor de $20 millones, pero reclama 100 de una deuda que el estado central le mezquina.

El Estado central, entretanto, recauda y gasta. En ese mismo mes de mayo, por caso, el gasto primario del gobierno nacional creció (por encima de la recaudación) un 40,1 por ciento. La mitad de ese aumento se destinó a "transferencias al sector privado", dicho más llanamente: a subsidios, buena parte destinados a cubrir el notable déficit energético y la dispendiosa vía de resolverlo que eligió el gobierno, o al transporte. En lo que va del año –señala un minucioso informe del diario La Nación-, el aporte de los subsidios "al incremento de los gastos primarios ya supera la contribución de las prestaciones a la seguridad social, explicando, respectivamente, un 35 por ciento y 32 por ciento de la expansión total".

La lógica del "modelo"

El llamado "modelo K", tiene una lógica transparente: succiona recursos de todos los distritos (principalmente de la Argentina interior) hacia la caja central y los emplea para condicionar y disciplinar gobiernos provinciales o municipales; confisca a los sectores más productivos y competitivos y con ellos distorsiona los precios y genera dependencia de sectores empresarios, que en lugar de obtener rentabilidad por la vía del mercado y la competencia, la consiguen como cortesanos y embolsando subsidios.

Un trabajo reciente ilustra la matriz parasitaria de ese modelo: "Actualmente, para la soja, con una retención del 46 por ciento y un valor para la tonelada de soja de u$s 550, el Gobierno recauda unos u$s 250 por tonelada de soja producida. Así, el productor que cosechó 40 quintales por hectárea, aporta al Estado 1000 dólares por hectárea (sí, mil dólares por hectárea) y el que sacó 12 quintales aporta 300 dólares por hectárea aunque perdió plata y lejos de tener una renta extraordinaria tuvo una pérdida. En los actuales niveles de retenciones no hay situación en la que el productor gane más que el Estado, que lo único que hizo fue dictar la Resolución 125."

Si se agrega que esa recaudación huye de las provincias que generan la riqueza para aterrizar en la caja central, se comprende que el interior –sector público y sector privado- se rebele frente a una política que lo condena al languidecimiento precisamente en el momento en que el mundo ofrece una oportunidad excepcional.

La victoria numérica obtenida por el oficialismo en Diputados ha ratificado la Resolución 125 y, sobre todo, la presunta atribución del Ejecutivo para fijar retenciones a piacere. Ha vuelto a las andadas, aunque endulzara ese trago amargo para el campo con innumerables parches bajo la forma de reintegros…que sólo tienen vigencia hasta octubre. Y que, más allá de eso, no gozan de la confianza de los productores. ¿Solución para semejante crisis o, una vez más, un cuchillo sin hoja y sin mango?

julio 01, 2008

PARALELO ENTRE LA ARGENTINA Y EL PJ

Como ambos padecen la misma inadecuada conducción kirchnerista, caracterizada por el autoritarismo, la carencia de diálogo con adversarios y rivales, y la enfermiza negación de la realidad, es muy posible que el destino de la Argentina y el del PJ cambien también al mismo tiempo y de modo inesperado.

La discusión por las retenciones llevada al Poder Legislativo ha delineado claramente el campo peronista, ya no reducido al pseudo peronismo oficialista sino ampliado a dos grandes grupos de presión: el duhaldista, de ideas filokirchneristas, que trataría de salvar la cara del Gobierno con sólo algunas modificaciones a la Resolución 125 y el delasotista –para sólo nombrar al dirigente hoy más activo-, que al igual que el total de la oposición no peronista, cree que se debe rechazar de plano la famosa resolución de la discordia y comenzar de cero la discusión sobre la política agropecuaria.

En espejo, los campos dentro del PJ se dibujan con idéntica claridad: por un lado el kirchnerismo, sostenido por resoluciones judiciales que la Justicia Electoral deberá rever en cuanto los afiliados protesten con el mismo vigor que los agricultores por la manifiesta ilegalidad de dichas resoluciones, y por el otro, el duhaldismo tradicional que desea reemplazar al mismo kirchnerismo que ayudó a entronizar y el nuevo gran rival, el grupo encabezado por José Manuel de la Sota, Ramón Puerta y los hermanos Rodríguez Sáa, plantados ya frente a las dos obsoletas versiones del peronismo con todo el rigor de la modernidad.

Esto es lo que viene y, mucho más pronto de lo que hubiéramos creído hace sólo algunas semanas, ya no discutiremos acerca del PJ sino que, encolumnados en alguna de sus tres líneas, debatiremos los grandes temas nacionales y las diferentes soluciones en la más democrática de las pre-internas.

La Argentina y el PJ habrán terminado así su ciclo de siete años de antidemocracia y de irregularidad jurídica, inaugurados por el ex Presidente Duhalde, uno de los grandes equivocados de la historia argentina y a quien pocos quieren volver a ver influyendo con ideas erróneas en el destino de la Argentina o en el del PJ.

EL PJ no oficial acaba de presentar a la comunidad un conjunto de líderes modernos y libres. Ellos actúan hoy con gran decisión, pidiendo a los diputados peronistas la inmediata derogación de la Resolución 125 y recordándoles que la lealtad peronista fue, es y será al pueblo al cual representan y no a un Poder Ejecutivo cuestionado por ese mismo pueblo que no se siente escuchado en su reclamo, o a un Presidente de partido rechazado por afiliados a quienes no se les permitió elegir.

junio 22, 2008

DEBATE DEL PERONISMO LIBERAL

La salida de Menem del Partido Justicialista, con un sonoro portazo, asegurando que el Partido Justicialista no existe más, abre un nuevo debate acerca del futuro: ¿dentro del PJ o fuera del PJ?

Hace pocos días, Ramón Puerta señalaba en un reportaje de Gerardo Rozín, que la transversalidad destruyó los dos grandes partidos argentinos y contribuyó al derrumbe institucional. ¿Insistir con la diáspora en el PJ ayuda o agrega más destrucción?

Por otra parte, ¿como lograr una correcta conducta en los jueces electorales para habilitar el debate y elecciones democráticas dentro del PJ?

¿Pueden los Kirchner caer y arrastrar con ellos al PJ para siempre? Si es así, ¿quienes van a demarcar ya mismo el espacio del peronismo que es infinitamente más amplio que el kirchnerismo?

¿Estamos suficientemente atentos al hecho de que una gran parte de la población no peronista identifica en los Kirchner los aspectos institucionales más vulnerables del peronismo antiguo y que no verían con desagrado que se llevaran en su caída la totalidad del Justicialismo?

¿Qué planes tenemos para reestructurar el PJ como un partido moderno y democrático?

¿Por qué los ex presidentes y antiguos funcionarios importantes del ejecutivo persisten en continuar su carrera política aspirando a puestos electivos, aún cuando sean ya impopulares y rechazados por grandes grupos de la población en vez de crear fundaciones políticas donde volcar su experiencia y servir a la Nación del mejor modo posible?

¿Por qué un dirigente moderno como Macri tampoco estudió a fondo los problemas de la Ciudad antes de asumir el Gobierno en alguna de sus fundaciones y ahora es sorprendido, por ejemplo, por los taxistas que señalan la improvisación?

¿Estamos condenados a ser chantas aún sabiendo que ya no podemos ni debemos, porque el país colapsa, tal como la ignorancia del actual gobierno en materia agropecuaria ha demostrado?

junio 20, 2008

MISA POR EL TENIENTE GENERAL JUAN DOMINGO PERÓN

INVITACION A MISA POR EL TENIENTE GENERAL JUAN DOMINGO PERON

MARTES 1 DE JULIO – 18 HORAS - CATEDRAL METROPOLITANA


Invitamos y rogamos difundir esta invitación a las compañeras y compañeros y a las argentinas y argentinos a participar de la misa que se va a oficiarse el próximo martes 1 de julio a las 18 horas, en la Iglesia Catedral Metropolitana (Avenida Rivadavia 415 de nuestra Ciudad Autónoma de Buenos Aires), para orar por el eterno descanso del alma del teniente general Juan Domingo Perón, al cumplirse ese día el 34 aniversario de su fallecimiento.

Además de rogar a Dios por el general Perón y de evocar su egregia figura, anhelamos que esa ceremonia sea una oportunidad para asumir nuestro compromiso con el legado que nos dejara quien fuera tres veces presidente de la Nación por la libre decisión del voto mayoritario de sus conciudadanos, al exhortarnos a comprender que “para un argentino no debe haber nada mejor que otro argentino” y que la unión nacional es la condición básica necesaria para avanzar hacia la felicidad del Pueblo y la grandeza de la Patria.

Ante el clima de enfrentamientos, intolerancias y hasta odio que se extiende hoy entre los argentinos, provocado esencialmente por las palabras y por los actos del actual matrimonio gobernante que se dice justicialista, los peronistas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires queremos pedir perdón a nuestro pueblo por tales palabras y actos de esos falsos peronistas.

A la vez afirmamos nuestra identidad peronista, lejana de esas palabras y de esos actos y cercana a la voluntad de vivir en paz, sin rencores y buscando realizar el legado político de justicia, libertad e independencia de Perón, mediante la actualización y puesta en marcha del Modelo Argentino para el Proyecto Nacional que nos propusiera al regresar a la Argentina después de 18 años de exilio.

Una identidad peronista que nos lleva a ser parte de las manifestaciones populares en las que la Argentina interior, de la que también somos parte los porteños, reclama democracia y federalismo e insiste en el diálogo como valor y medio para la solución de los problemas que nos afligen.

Es con este espíritu que, quienes somos parte de la vasta pléyade de peronistas porteños que no aceptamos la defraudación de nuestros ideales y de nuestra doctrina, invitamos a todos a acompañarnos en la misa del 1 de julio por quien fue y sigue siendo nuestro maestro y conductor.

PERONISMO DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES
Pascual Albanese , Amelia Carranza, Carlos Castro, Juan Carlos Castro, Osvaldo Fernández, Pablo García, Juan Minichillo, Eduardo Rollano, Miguel Angel Toma(siguen las firmas)

junio 19, 2008

LA AMBICIÓN SECRETA DE LOS KIRCHNER

La insistencia en una visión paranoica acerca de las intenciones de quienes se oponen a su estilo antidemocrático de gobernar, ya sea en el Partido Justicialista como en el Gobierno Nacional confirma las peores suposiciones de algunos analistas: los Kirchner no están de ningún modo interesados en permanecer al mando del país y del PJ sino en construir una imagen internacional que les permita deambular por el mundo dando las lecciones del socialismo que no pudieron aplicar porque fueron derrocados por un golpe oligárquico.

Ellos, mejor que nadie, saben que su programa estatista está agotado y que sólo les cabe ceder a la realidad, si quieren seguir gobernando. Tal vez por ese inevitable ajuste que estaría al final de esta crisis es que redoblan la apuesta: perderla sería, para ellos, ganar. Es decir, no tener que hacerse de verdad cargo del poder y de gobernar en medio de todas las contradicciones y adaptaciones a que obliga la realidad, y disfrutar en cambio de un exilio dorado jugando el cómodo rol de los nuevos Che Guevara planetarios, de Perón y Evita de utilería en la fantasía revolucionaria de la izquierda. Plata no les falta para representar esta comedia en todos los foros internacionales precisados de mitómanos para contradecir, en ese caso, la realidad global.

La diferencia, como siempre, la harán los argentinos, obligándolos quizá a gobernar bien y a enfrentar como opción, no el exilio, sino la cárcel, no sólo por la sospecha, señalada por muchos líderes de la oposición, de participación en diversos negociados y por la ingerencia en la justicia para impedir la vida democrática dentro del Justicialismo, tantas veces señalada en este foro, sino por no cumplir con el deber de todo mandatario de gobernar bien, atendiendo a los intereses de la mayoría y no a las necesidades de lustre y poder personal.

junio 18, 2008

ANÁLISIS

Al mantener la vigencia de las retenciones, el gobierno
se burla del Congreso y prolonga el conflicto

por Jorge Raventos

Sacudido por el vendaval del paro agrario, la rebelión de la Argentina interior, las movilizaciones populares y los cacerolazos, el gobierno K respondió apenas con una verónica: al prometer que enviará las retenciones móviles al Congreso para que se debatan allí, trató de endosarle el conflicto a sus propios legisladores.

Así, el oficialismo legislativo y los gobernadores que de un modo u otro lideran a los congresistas de cada distrito, se verán obligados a entrar a la cancha y a dejar de dar consejos telefónicos o esgrimir explicaciones por los medios. El matrimonio presidencial procura cortar la retirada de susdiputados y senadores y los somete a la prueba del ácido del demostrar su fidelidad en las Cámaras. Del otro lado, la misma prueba les será exigida por sus respectivas constituencies, los electorados a los que teóricamente se deben.

Más allá de la maniobra política, conviene señalar que el gesto de la señora de Kirchner, tal como se presenta, es fácticamente inútil para resolver el conflicto y jurídicamente esperpéntico.

En el plano fáctico es inútil porque no anula la resolución 125. Al dejar vigentes las retenciones, los productores agrarios seguirán reteniendo el producto en los silos-bolsa, no como obra de unaresolución "corporativa" (paro) sino como fruto de múltiples decisiones empresariales particulares. Si los productores no comercializan, los transportistas no levantan viajes: sigue la gataparida. En el plano legal, por otra parte, la decisión de la señora deKirchner es una enorme incoherencia. Enviar el proyecto al Congreso representa una autocrítica de hecho, un reconocimiento de que la resolución 125 no tenía validez legal. Y si no es una autocrítica y una búsqueda de enmienda, no es nada. Sucede que el gobierno, para disimular su retroceso, no anula la resolución, con lo que convierte al Congreso en un mero adorno, llamado en el mejor de los casos a discutir sobre una resolución administrativa que tiene efectos impositivos vigentes.

El paso al Congreso no tiene sentido si no se anula la resolución, por manifiesta ilegalidad. Aun si se aceptara –como esgrimen juristas del oficialismo de la talla de Aníbal Fernández- que las retenciones/derechos de exportación (contemplados en rigor por el texto constitucional como impuestos, y por lo tanto, atribución delCongreso) son una atribución del Poder Ejecutivo, una resolución ministerial no es expresión normativa del Poder Ejecutivo. El Poder Ejecutivo es unipersonal y su modo de expresarse legalmente es el del decreto. La resolución es una norma administrativa menor, carece de jerarquía para decidir sobre incremento de gravámenes. Incluso si el argumento oficialista fuera correcto, la resolución carecería de pertinencia. El Ejecutivo debería firmar un decreto de necesidad y urgencia si las quisiera imponer sin ley o antes de que haya una ley. Por lo tanto, si la señora de Kirchner proclama como coartada de su maniobra "más institucionalidad y más democracia", debe reclamársele que cese de invocar la vigencia de las retenciones móviles.

Tanto desde un punto de vista jurídico como desde una perspectiva de los hechos, el discurso presidencial del martes 17 es puro jarabe de pico: fuego de artificio para descomprimir el descontento de la opinión pública, cepo en puerta para sus propias fuerzas. Más aún si se confirma que el proyecto que el ejecutivo envía al Congreso es una mera formalidad que evita el debate y reclama una actitud de tome o deje. Un último punto: aún si el Congreso aprobara como ley un proyecto idéntico a la resolución, el campo no tendría por qué bajar su reclamo. Las retenciones móviles tal cual existen hoy no sólo son cuestionables por su origen (resolución administrativa y manotazo del ejecutivo que eludió el congreso) sino también por su contenido irrefutablemente confiscatorio, al imponer gravámenes superiores al 30 por ciento. Una ley que las ratificara debería ser cuestionada por inconstitucional (y, más allá del recurso jurídico, podría legítimamente merecer contestación por la vía de la protesta). El 9 de junio el oficialismo intentó preservar sus retenciones móviles apelando especiosamente al argumento distribucionista. Ahora busca lo mismo recurriendo retóricamente a un debate legislativo que negó, obstruye y minimiza, mientras trata de disciplinar sus desordenadas fuerzas para recuperar la ofensiva.

Las maniobras tácticas no zanjan los problemas de la realidad: los amplían y profundizan, porque postergan las soluciones, la remoción
de los verdaderos obstáculos.

junio 17, 2008

Democracia con más democracia

Muy buena idea. Este foro espera que sea aplicada en el PJ.

junio 15, 2008

Archivo: De qué se habló en las últimas semanas

Del posible paro nacional y jornada general de protesta el miércoles 18 de junio; el PJ usurpado quedaría así separado de la manifestación popular y sosteniendo con su nombre un Gobierno que no expresa ningún aspecto de la doctrina peronista

Del enfrentamiento total entre el pueblo y el Gobierno, fogoneado por los errores políticos de los Kirchner, y de la peligrosa y quizá no inocente confusión de los medios cuando se refieren al Gobierno como "el peronismo"

De lo mismo, después de casi cien días, porque el Gobierno no tiene poder para cambiar la agenda

De Duhalde y de los realineamientos subterráneos en el PJ como resultado de la pérdida de poder en el Gobierno

Del posible paro general como medida para hacer entrar al irracional Gobierno en razón; el maquillaje demagógico de las retenciones no convenció a nadie

De lo que aparenta ser el inicio de un aluvión de presentaciones ante la Corte Suprema por la inconstitucionalidad de las retenciones y en favor de los productores agropecuarios; a la petición del Gobernador Rodríguez Sáa se sumó la de varios diputados del PRO e invitados por el dirigente rural Llambías, centenares de productores plantearán también su reclamo ante la Justicia

De la politiquería berreta en el último discurso presidencial: los Kirchner no entienden que no se está discutiendo el reparto (todavía) sino la creación de riqueza

De lo que los Kirchner consideran un cambio en el eje de la discusión cuando aportan argumentos ideológicos sobre el reparto cuando lo que deberían poner sobre la mesa es inteligencia para aumentar la producción; sorprendió el escaso reflejo inicial de la prensa amansada por el nuevo estilo persuasivo

De la Corte Suprema y de la inmejorable situación en la que está para cortar el nudo gordiano armado por el Gobierno en su conflicto con el campo ni bien use la espada de recordar al Poder Ejecutivo la inconstitucionalidad de cualquier retención por encima del 33% y hacer valer el peso del Poder Judicial en el respeto de la ley; el pueblo sediento de justicia observa y espera

De la extrema debilidad demostrada por Kirchner cuando llama a organizar una movilización peronista el 20 de junio en el mismo Monumento a la Bandera donde el pueblo peronista y no peronista expresara el rechazo a sus teorías acerca del país y el campo; la iniciativa política ya no está de su lado

De la nueva reunión de una conducción que se pretende legítima en un PJ kirchnerista cada vez más devaluado ante dirigentes y afiliados; la prensa se hace por fin eco de esta situación que mide el ya irremediable desgaste político de los Kirchner, más allá de la discusión con el campo

De la rebelión fiscal generalizada que acecha al Gobierno como consecuencia del disgusto de la población con la mala administración del país y el encono en no dialogar ni negociar

De la siempre latente posibilidad de violencia, después de los arrestos a agricultores, y del peligro de permitir que el PJ kirchnerista sea usado para alentar esta violencia, tratando de reinstalar conflictos ampliamente superados por la comunidad y por anteriores conducciones del mismo PJ

Del salto defensivo de muchísimos dirigentes del PJ escapando del kirchnerismo; se menciona con perplejidad a Scioli, por su falta de lealtad al pueblo agricultor de la Provincia de Buenos Aires

De la ola peronista que avanza en el reclamo de justicia, en todos los niveles; este foro de la libertad peronista adhiere formalmente a las manifestaciones en contra del totalitarismo kirchnerista y es solidario con la demanda de justicia de los productores agrarios

De la veloz ampliación del frente interno, con las enérgicas declaraciones de Alberto Rodríguez Sáa, que no ha dejado programa de televisión sin visitar, del activo Ramón Puerta y del Senador Menem, de quien se espera mucho en el Senado de la Nación, inexplicablemente ausente hasta ahora en la resolución de este problema

Del nuevo frente interno del PJ encabezado por José Manuel de la Sota, Carlos Reutemann, Juan Schiaretti y Jorge Busti, rechazando el documento kirchnerista del PJ y apoyando los reclamos de los productores agrarios

Del eco en Internet y en diversos foros de esta firme reacción, el principio del fin de la dictadura kirchnerista; ver declaraciones de José Manuel de la Sota en Cadena 3 Argentina
http://www.cadena3.com/post_ampliado.asp?post=6876 ; imperdibles las definiciones hacia el final del reportaje acerca de cómo resolver en la práctica el verdadero federalismo


Del escaso valor que tiene una declaración del PJ usurpado en favor del Gobierno, como si el peronismo estuviese de verdad en esa posición, cuando un listado de las grandes fracciones del peronismo, aún las opuestas entre ellas, como el duhaldismo y menemismo, demuestra que el peronismo está contra los Kirchner y a favor del campo: la confusión es otra de las indeseables consecuencias de la falta de una interna y de la no participación de los afiliados

Del esfuerzo permanente de los Kirchner por tratar de hacer pasar el kirchnerismo por peronismo y de la alegría que esto produce en muchos tradicionales antiperonistas: nada mejor para ellos que el PJ se transforme en el partido de los estatistas totalitarios y se congele en ese rol para siempre, con el Perón más arcaico como estandarte

Del peronismo real, que apoya a los productores agropecuarios en su reclamo, y del PJ usurpado, que va a ser usado como un instrumento en favor del Gobierno, ignorando la opinión y el sentimiento de afiliados y pueblo

Del profundo hartazgo de los argentinos en relación a gobernantes y funcionarios que, en vez de crear soluciones, crean problemas

De cómo continuará la protesta de los productores agrarios y del pueblo disconforme con la política económica, con la falta de una gestión justa y eficaz y con las reiteradas mentiras para justificar los errores

De la persistencia de los Kirchner en la confrontación, como si ese fuera el camino señalado de su éxito político

Del futuro, con esperanza

De la opacidad del matrimonio presidencial frente al absoluto éxito de los productores del campo en su convocatoria y en su impecable unidad

Del acto del domingo 25, en Rosario; adhiere el país entero, menos unos pocos

Del Te Deum y el chocolate, y de la tradición quebrada; una más

De las nuevas y ambiciosas propuestas para Latinoamérica en las tres campañas presidenciales norteamericanas y de la precipitada firma argentina en la improvisada unión de naciones sudamericana; la unión continental con los Estados Unidos y el resto de las naciones americanas continúa siendo un proyecto vigente aunque a los Kirchner y a Chávez no les guste

Del escaso entusiasmo de los concurrentes al acto del PJ ilegal en San Juan; los Kirchner no son queridos ni por la propia tropa, peronista al fin, que ha conocido dirigentes más dignos de su afecto

De los niveles de astucia en juego para reformar el país y reencaminarlo definitivamente; está por verse si el más sabio es también el más astuto

De las presiones de otros sectores de la economía para solucionar aunque sea mal el conflicto del Gobierno con el campo, soslayando el tema de fondo en cuestión: un sistema económico errado

De la usurpación que continúa; ahora le toca a Gaspar Campos, donde el kirchnerismo va a dar clases de kirchnerismo bajo el nombre de fantasía "Escuela de Capacitación de Cuadros del PJ"

De la confusión de algunos analistas políticos al creer que el movimiento del campo en defensa de sus derechos es fundante de un nuevo partido político; se trata más bien de la refundación de una economía que atienda a la realidad

Del PJ -Parque Japonés- en Tres de Febrero; una divertida feria con discursos graciosos, fuegos de artificio, lucha libre y un simpático aire de circo

De qué esconderá el pícaro silencio; un acertijo para periodistas que aún creen que alguien está pensando

De la veloz modernidad kirchnerista que decreta un Presidente del PJ el 14 de Mayo antes de las internas que debían elegirlo el 18 del mismo mes; altísima eficiencia política sin parangón en el mundo contemporáneo

De la vergüenza ajena que siente una gran mayoría de peronistas ante tanto desmanejo en su nombre y que ya dura siete años; ¿no hubiera sido mejor que Duhalde y Alfonsín hubiesen respetado a de la Rúa?

De las dos nuevas posiciones del peronismo: está de pie o está de rodillas; algunos lo quieren acostado, pero no va a ser

De las declaraciones del Gobernador Schiaretti, llamando a la conciliación pero aclarando que no va a tolerar que se ponga a la Provincia de Córdoba de rodillas

De la comida mensual de la Peña Eva Perón, que tendrá lugar el próximo miércoles 14 de mayo, a las 20.30 horas, en “El General 1945-55”, avenida Belgrano 561 de la ciudad de Buenos Aires en la cual se seguirá
analizando la continuidad de la rebelión de la Argentina interior, centro del encuentro de abril, y donde se conversará sobre las conclusiones del Encuentro Nacional del Peronismo de Pie, con la participación de integrantes de su Mesa de Enlace.

De la ceguera de mucha prensa que no percibe el tamaño de la subterránea reacción peronista a los Kirchner; el campo parecía quedo, también

De la insistencia de Kirchner en autoorganizar actos partidarios para ser ungido como Presidente del PJ y legitimar a dedo las nuevas autoridades del partido sin advertir que antes de hacerlo, debería ser elegido por los afiliados: una sencilla y básica regla de la democracia que le cuesta comprender, quizá porque con el mismo método colocó con éxito a su mujer en el Gobierno sin que tuviera que ser elegida en una interna; ¿será entonces que las dictaduras son mejores que la democracia?

De la bonita página http://www.pj.org.ar/ , ficcionalizada por el kirchnerismo, donde pueden comprobarse muchas de las objeciones de la Multisectorial Peronista Frejuli, por ejemplo, la inexistencia de los padrones para consultar, y descubrir algunas curiosidades, como la encuesta que consagra a Domingo Cavallo como el mejor Ministro de Economía (los ministros kirchneristas no están listados)

De la batalla legal de incierto resultado que la Lista Multisectorial Peronista "FREJULI" continúa según todos los recursos disponibles para acceder a una interna legal dentro del PJ o para impugnar su ausencia

De la dificultad legal que aún tiene Kirchner para ser nombrado formalmente Presidente del PJ

Del inevitable desembarco de Néstor Kirchner en el Gobierno Nacional; ser Presidente falso de un PJ imaginario no es suficiente para apuntalar lo que se derrumba

De la persistente dificultad para la oposición dentro del PJ en acceder a un mínimo poder institucional que le permita participar en la creación de las reglas; todo atado y bien atado para que nadie pueda enfrentar a los Kirchner dentro del partido

De la renovación federalista impulsada por José Manuel de la Sota y de sus equipos técnicos que trabajan ya en el más completo estudio para federalizar definitivamente el país; la alternativa política que el centralismo de los Kirchner dejó vacante y que atrae las miradas del mundo del las finanzas internacionales interesadas otra vez en la Argentina como modelo de gestión moderna para América Latina

junio 14, 2008

COMUNICADO DE PRENSA

Los peronistas con el campo y contra la represión

Ante los hechos desatados hoy con la represión a sectores campesinos de Gualeguaychú y la detención de Alfredo De Angeli y otros dirigentes agrarios, nosotros, peronistas de la Ciudad de Buenos Aires reunidos de urgencia declaramos:

1. Acompañamos la lucha del campo y la rebeldía de la Argentina Interior.

2. Repudiamos la represión oficial, así como todo intento de represión o acción provocadora paraestatal contra los productores agrarios.

3. Nos solidarizamos con el amplísimo movimiento popular que se ha producido en todo el país en defensa del campo, contra la represión y por la libertad de los detenidos, por el federalismo.

4. Denunciamos la convocatoria irresponsable y provocadora a la Plaza de Mayo lanzada por algunos personajes en nombre del peronismo. Los peronistas estamos junto al campo, junto a las fuerzas del trabajo y la producción, por el diálogo, la paz y la concordia nacional.


Pascual Albanese, Claudio Chaves, Luis Calviño, Víctor Lapegna, Jorge Raventos

Panorama político nacional de los últimos siete días

El ocaso de una ilusión
por Jorge Raventos



Hay políticos que lideran la opinión pública; otros la siguen. Y algunos
son perseguidos por ella.

ANONIMO (Argentina, siglo XXI)


Néstor Kirchner –tanto como su señora esposa- es el auténtico motor de la rebeldía nacional, que volvió a exhibirse el sábado 14, tras el intento oficial de despejar a los palos la ruta 14 y de la detención de Alfredo De Angeli y otros dirigentes agrarios. Ha sido la pretensión gubernamental de doblegar a los sectores del campo lo que mantuvo viva la protesta durante más de noventa días, lo que obstaculizó y postergó en repetidas ocasiones el diálogo con las entidades y en fin, lo que determinó el progresivo debilitamiento y encierro del oficialismo en una burbuja de obtusa autocomplacencia.

El lunes 9 de junio, cuando la señora de Kirchner –elegantísima con su pañuelo palestino de seda al cuello- se dirigió por cadena nacional a argentinos y argentinas para comunicar que había decidido destinar a la construcción de hospitales, viviendas y caminos el excedente de retenciones móviles a la soja tan pronto estas superen el 35 por ciento, la mesa chica del gobierno sintió que había dado un mazazo inapelable a las entidades rurales: había pintado el conflicto entre el oficialismo y el campo en términos de una lucha entre la benevolencia de un poder que procura distribuir "rentas extraordinarias" entre los pobres y las provincias, y la avaricia de quienes, amén de no dar trabajo ni invertir, se vuelven extorsionadores en su presión por quedarse "con todo". ¿Iban acaso a alzarse contra los pobres? En la Casa Rosada presumen con ciertos motivos que mentar la pobreza o la defensa de los derechos humanos es un remedio infalible para silenciar adversarios, más eficaz aún que acusarlos de golpistas y conspiradores.

Néstor Kirchner, estratega de la contraofensiva oficialista, consideró que la irrupción escénica de los camioneros transportistas de granos, con sus bloqueos totales de rutas de todo el país, ya había dejado sentidos a los chacareros. Pese a que las entidades rurales habían levantado el paro a instancias de la Iglesia, del pedido del gobernador de Santa Fé y de la exhortación del Defensor del Pueblo, y aunque se mantenían al costado de los caminos, hacía rato ya que no hacían piquetes, el gobierno no vaciló en culpar al campo por los bloqueos y el paulatino desabastecimiento suscitado por las protestas camioneras. La blitzkrieg propagandística de la Casa Rosada, encuadrando el conflicto agrario en los términos de un reclamo egoísta, desproporcionado, insensible, chantajista y desabastecedor debía ser el triunfal epílogo de la pelea. "De retenciones no se habla más".

Sin embargo, esa ilusión tuvo la vida de un lirio. "La política-dijo Metternich- puede compararse a una obra de teatro cuyo desarrollo se vuelve inevitable una vez que se levantó el telón. Declarar, entonces, la representación no tendrá lugar es un absurdo. La obra será representada, ya sea por los actores…o por los espectadores, que subirán a escena".

Los camioneros, que el gobierno quiso instrumentar contra el ruralismo, se quedaron en las rutas y prosiguieron su bloqueo cuasi salvaje. El gobierno no ha encontrado la forma de sacarlos de allí, mientras crecía el desabastecimiento de alimentos y combustible, se paralizaban el transporte de pasajeros y el turismo. Sucede que el gobierno se ha negado a resolver el conflicto, esto es, a dar una satisfacción constructiva a los reclamos del campo. Sin dialogar y dar una respuesta a ese problema, los productores – no como fruto de una decisión colectiva o "corporativa", sino en función de resoluciones empresariales particulares- no venden (ni compran) porque no consideran favorables las condiciones actuales. Resultado: no contratan a los camioneros para transportar la producción a puertos y mercados; los camioneros, sin trabajo por ese motivo, ocupan los caminos. Lo que los transportistas le exigen al gobierno es que dialogue con el campo y que ambas partes encuentren las vías de un acuerdo razonable. El campo se ha mostrado dispuesto. Es más: lo ha reclamado con insistencia. La intransigencia ha sido monopolio del gobierno. La intransigencia y la cortedad de miras.

En plan bélico, Néstor Kirchner ha tratado de atrincherarse políticamente en el PJ, pero esa es una trinchera que se está perforando desde dentro. El ex presidente comprende que las cosas son así, por eso esta semana, para evitarse una derrota en la interna santafesina ante Carlos Reutemann, Kirchner tiró la toalla anticipadamente y forzó a su protegido, el jefe del bloque oficialista de diputados nacionales, Rafael Rossi, a renunciar a su postulación y dejar el campo de batalla. Esa retirada kirchnerista no le impidió, sin embargo, presionar fuertemente a intendentes de varias provincias, usando un lenguaje y un tono que no admiten réplica en el momento, pero que alientan muchísimas resistencias íntimas. El peronismo se desgrana, la trinchera imaginada por Kirchner se desarma, mientras las acciones impulsadas por el gobierno desatan el desorden. La terquedad y la política del gobierno estimulan la creciente ingobernabilidad. El viernes 13, cuando aún no había ocurrido la detención de De Angeli ni se había destado la pueblada destinada a protestar por su encarcelamiento, el socialista Miguel Lifschitz, intendente de Rosario, advirtió: "Nos vamos acercando al precipicio y nadie atina a hacer nada, nadie aprieta los frenos o dobla el volante. Parece que los que tienen a su cargo la tarea de conducir el país no tuvieran capacidad de reacción (...)"Parece que no tienen conciencia de la gravedad de la situación y de las consecuencias que puede traer. El riesgo en que se pone, no ya la Economía, sino la institucionalidad".

Los argumentos sociales con que la señora de Kirchner prretendió -¡tres meses después!- justificar las retenciones móviles impuestas en marzo se disolvieron en pocas horas. No resulta coherente que se prometa financiar hospitales y viviendas con los réditos de un cultivo que el gobierno maldice y anuncia que combatirá por dañino. Ni resulta consistente que se proyecten obras dependientes de un ingreso aleatorio. Se insiste en el centralismo fiscal y en la distribución paternalista y caprichosa de los fondos. Las promesas de obras del gobierno son, por lo demás, tan poco creíbles como el índice de inflación que produce el INDEC. En cuanto a la opción por los pobres, que ha proclamado, el diputado Claudio Lozano, vinculad a la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), le respondió que "esto requiere abandonar la mentira que supone ocultar 4.800.000 pobres y 2.800.000 indigentes" y agregó que "desde 2007 para acá el hambre crece junto a la economía".

Las argumentaciones que el oficialismo juzgaba el lunes 9 irrefutables y noqueadoras, fueron rápidamente discutidas y denunciadas. El arma de los bloqueos camioneros destinados a desacreditar la protesta campesina, se convirtió en un bumerán e incrementó un desorden que, en las ciudades, asume el temible rostro de la inseguridad y la impotencia oficial para hacer retroceder el crimen y la delincuencia. La Corte Suprema hizo lugar a la impugnación de incosntitucionalidad de las retenciones. El Defensor del Pueblo, ignorado por el Poder ejecutivo, promete acciones legales contra los funcionarios del gobierno que obviaron esa instancia, en la que el diálogo podría haberse canalizado.

Con las rutas bloqueadas por los camioneros y varias de ellas flanqueadas por los campesinos, el gobierno dio la orden de reprimir en Gualeguaychú. La réplica social fue masiva, obligó más tarde, responsablemente, a retroceder a la Gendarmería (que no pudo o no quiso enfrentarse con una pueblada) y lanzó a las calles y las rutas a centenares de miles de argentinos, en pueblos y ciudades. El oficialismo quiso responder con una contraconvocatoria, pero no encontró eco en el peronismo: movió a la plaza a unos cuantos funcionarios y a los grupos que organiza Luis D'Elía. Pero no expresó, oficialmente, ni una palabra sobre la espontánea respuesta que la Argentina interior le dio a la represión. Tampoco contestó al renovado llamado al diálogo que De Angeli, ya liberado, elevó desde Gualeguaychú, pidiendo a los suyos la continuidad en paz de la protesta.

La ilusión de doblegar al campo a los panzazos y la quimera de divorciar a la opinión pública rural de la opinión pública urbana por la vía de la manipulación propagandística se eclipsaron al promediar junio. El gobierno ingresa a la segunda mitad del mes con más frío social que el que lo rodeaba al ingresar. Hoy añoraría hacer realidad la vieja fórmula de Alsogaray: "Hay que pasar el invierno". Por lo menos, junio.

junio 13, 2008

EL ARMADO DEL PJ Y EL LEGADO DEL GENERAL PERÓN

El 12 de junio de 1974 el General se dirigió por última vez a los militantes reunidos en la Plaza de Mayo y los que allí estuvimos pudimos percibir, quizá por la urgencia e improvisación de la convocatoria, la singularidad afectiva del mensaje. El tono era de una calma y una intimidad inusual y, sin que lo supiéramos en ese momento, una despedida. Nos pedía compromiso y vigilancia; se llevaba con él “la música maravillosa” del pueblo argentino. Nos dejaba, además de la partitura para que no desafináramos, una orden no escrita de seguir escuchando la palabra de los compatriotas y también la clave para regocijarnos en su música. Muerto el General, el peronismo no ha sido otra cosa que la memoria de ese aprendizaje y la práctica cotidiana de una creatividad aplicada al adecuado acompañamiento del pueblo. A los dirigentes formados dentro de aquella visión peronista de la Argentina y de los argentinos, expresada además en la muy nacional, original y amplia filosofía política del justicialismo, hoy sólo se les reclama fidelidad a este específico legado de lealtad al pueblo.

Si para el General, durante los años revolucionarios, el PJ sólo era un instrumento electoral del movimientismo, para los que quedamos, y a treinta cuatro años de su muerte, el PJ es el instrumento institucional de una doctrina política que, como conjunto de normas y valores, no tiene ataduras ideológicas sino objetivos. Por eso el actual PJ, antidemocrático, autoritario y excluyente, debe ser restituido a las normas y valores que le dieron origen y debe entonces ser democrático, justo e integrador. Como el movimiento peronista históricamente sustituyó a la izquierda progresista, creando un progreso real en las clases trabajadoras y como además reemplazó a la antigua elite oligárquica en el ejercicio del poder, es impensable un PJ respetuoso de su lugar en la historia, que no absorba a aquellos que vino a reemplazar. El PJ institucionalizado tiene que albergar, además de a los peronistas ortodoxos, a las corrientes de izquierda que convergieron en el peronismo y a las corrientes liberales que, después de Perón, no tuvieron otro destino que el mismo peronismo.

El poder de los Kirchner en el PJ está en declive al igual que su poder en el país pero algunos temen aún que se queden en el PJ y en el Ejecutivo para siempre, si consiguen doblegar el Poder Judicial. Como alternativa a esta posibilidad, se ha hablado en los últimos días acerca de la creación de nuevos partidos, como el Partido Agrario o el Partido Unión y Dignidad, propulsados por peronistas excluidos del PJ actualmente usurpado. Otras estrategias han sido la reciente negociación de Reutemann con Kirchner para ganar de todos modos, disimulando una derrota ostensible del kirchnerismo, en las próximas elecciones de julio en Santa Fé, y también el anunciado regreso de Duhalde a la lucha partidaria para recuperar sus dirigentes robados por los Kirchner. Nos preguntamos entonces si la estrategia de un peronismo libre y creativo pasa por aceptar la exclusión y hacer rancho aparte o, por el contrario, por no perder ocasión para tomar posición de las porciones del PJ que le corresponden, por legítima herencia. Como la última década política en el PJ ha sido la de las exclusiones y la de la formación de partidos propios por todas y cada una de las minorías, quizá haya llegado el momento del movimiento inverso hacia la inclusión de todos en un gran PJ, asegurando la coexistencia democrática con elecciones libres. Los Kirchner expresarían así la última experiencia de exclusión y el peronismo libre encarnaría la superación de esta etapa, el comienzo de la inclusión de todas las minorías en su lugar de pertenencia original y la consiguiente definitiva institucionalización del PJ.

Llegó entonces la hora de que los grupos libres peronistas excluidos del PJ, marquen para ocuparlo su lugar en el conjunto, presionando en la justicia y, sobre todo, en la opinión pública a través de una persistente comunicación. Muchos grupos, definidos no por su ideología sino por su exclusión del PJ usurpado, darán vida así al inmenso espacio comunitario real del peronismo que va desde los seguidores de Pino Solanas a los cavallistas, pasando por los duhaldistas, los menemistas y por todos los nuevos pichones de águila que ya asoman la cabeza para representar a los argentinos. Ese último movimiento, el de la asociación en el espacio público de los grupos peronistas libres, será el que logre la definitiva institucionalización de un PJ que precisa ser tan justo, libre y soberano como quiere la doctrina.

Este movimiento no precisa en este momento coincidencias ideológicas, porque para eso estarán después las internas, sino un claro sentido de afinación con la maravillosa música del pueblo. Socialistas, ortodoxos o liberales, los peronistas honestamente comprometidos con el legado de Perón se reconocen en su permanente esfuerzo por dar en la tecla, para que siga la música.

junio 09, 2008

COMUNICADOS DE PRENSA EN CONTRA DE LA NUEVA RESOLUCIÓN SOBRE LAS RETENCIONES

MENEM PRENSA

LAS COARTADAS DEL KIRCHNERISMO

Después de noventa días de terca insistencia en una medida que el propio gobierno juzgó tan errónea como para desprenderse de un ministro de Economía, la señora de Kirchner ha encontrado una coartada para su política confiscatoria: asegura que dedicará una parte de lo que le quita al campo y al interior en impuestos sobre la exportación de soja a hacer hospitales, viviendas y caminos.

La disparatada lógica del gobierno hace depender ahora esas obras de la suerte de lo que ha llamado “un yuyo” cuyo cultivo se propone desalentar. La señora propone extender lo que ella considera una plaga para hacer lo que el gobierno debiera estar haciendo ya con los ingentes recursos de que dispone sin necesidad de la gabela confiscatoria que defiende.

La señora de Kirchner promete “obras descentralizadas”. Otra coartada para justificar la confiscación centralizada: el impuesto llamado “retención” no es coparticipado. Si las provincias recibieran la distribución coparticipada de todos los gravámenes no haría falta la mezquina caridad centralista del gobierno, que usa los recursos del interior para someter a sus autoridades. El “reparto descentralizado” está condicionado a la obediencia al oficialismo: las provincias pueden dar fe de ello.

El gobierno invoca a los pobres mientras con la inflación los multiplica. Sólo busca doblegar a la Argentina interior y al campo. El gobierno le ha declarado la guerra al complejo agroindustrial, el sector más competitivo del país, el que más puestos de trabajos crea, la clave para la inserción de nuestra nación en el mundo y para generar y distribuir riqueza y bienestar.

Buenos Aires, 9 de junio de 2008

Carlos Saúl Menem

junio 08, 2008

¿LA OLIGARQUÍA DONDE ESTÁ? por Claudio Chaves

El conflicto que envuelve al campo con el Gobierno Nacional ha traído al habla cotidiana vocablos y conceptos que creíamos desaparecidos del lenguaje corriente y que sin embargo, hoy, se invocan de manera ligera.

La palabra oligarquía, por caso, instalada en el lenguaje político cotidiano a partir de los años 30' nos hablaba de una clase social rentística, parasitaria, que usufructuaba la renta agraria, obra del esfuerzo de la naturaleza y del privilegio geológico de la Argentina. Esta oligarquía, incapaz de trabajar e invertir en sus campos, se ofrecía una vida rumbosa plena de ocio infecundo, a costa del hambre popular, transformándose en un obstáculo para el modelo industrial sustitutivo en vigencia a partir de 1930. Hoy se habla de ella como entonces.

Las corrientes histórico-políticas de aquellos años -el revisionismo y la izquierda- se encargaron de investigar meticulosamente el quedantismo de este sector, tanto, como su origen y ulterior desarrollo. La época de la colonia, la Ley de Enfiteusis, la entrega de tierras en la época de Rosas, la continuación de la entrega con Roca y la Campaña al Desierto, la nefasta vinculación al mercado mundial a fines del siglo XIX todo se investigaba al pulso de la maldita oligarquía.

Los años 30, cuando el revisionismo se desarrolló exponencialmente, significaron un cambio decisivo en la economía mundial. En nuestro país el paradigma de una Argentina moderna se concebía, sólo, si se era capaz de alcanzar un desarrollo industrial autónomo mediante la sustitución de importaciones que permitiera consolidar el aislamiento de las corrientes mundiales de comercio. Uno de los intelectuales emblemático del período sustitutivo afirmaba:

"El desarrollo capitalista argentino, la expansión de la industria, el alza del nivel de vida, la creación del mercado interno, el desarrollo sindical, la plena ocupación fue producto de las circunstancias históricas" (Arturo Jaurteche: Política y Economía. A. Peña Lillo Editor. Bs. As. 1977. Pág. 39). El autor nos habla de las circunstancias históricas que se abrieron a partir del 30'.

De esta manera la industrialización sustitutiva lograría vencer a la argentina pastoril-oligárquica responsable de nuestra dependencia colonial

"El signo de nuestra economía colonial estaba dado por ofrecer cada vez más mercadería materia prima por cada vez menos mercadería industrial" (Jauretche, Arturo: Ob. Cit. Pág 58)

Esta idea tomada de la CEPAL y a la que otros autores de distintas extracciones políticas adhirieron conformó el imaginario de aquellos años.

Más allá de la certeza o no del deterioro de los términos de intercambio y del parasitismo de aquella oligarquía lo cierto es que no hay mal que dure cien años. Y la realidad argentina y mundial ha cambiado formidablemente. Lo que sigue inmóvil y estático son las "verdades" aprendidas de una vez y para siempre, el pensamiento de cierta intelectualidad que se hace fuerte y refugia en la seguridad que da el conservatismo. El progresismo en su espectro más amplio repite las ideas. El progresismo es retro.

Recorrer las publicaciones progres y abordar sus textos es un tour por los museos. Verbitsky, Nun, Casullo, Feinnman, Bonnaso, Galasso, Borón, Galeano, profesores universitarios de abultado currículum, intelectuales de vuelo rastrero, periodistas y sociólogos al paso y la galería de activistas de las llamadas organizaciones sociales son los ecos de un pasado que vuelve espectral.

El caso de Galeano es de una decadencia conmovedora. Y sirve como ejemplo de la postración. Su amor por los tiempos idos es la más brutal confesión de la renuncia. Del ocaso.

En un artículo titulado "Por qué todavía no me compré un DVD" el autor exuda cierto tufillo anacrónico, declinante. Rememora sus tiempos mozos con dolorosa nostalgia por un pasado que ha dejado de ser permanente, donde las cosas, los objetos, los utensilios de uso diario se guardaban porque su utilidad era eterna. Contrapone ese universo imperecedero a la modernidad de los jóvenes, acostumbrados a tirar y comprar porque nada es para siempre. Así nos habla, entristecido, de los pañales descartables, las pilas, los afiladores ambulantes, los cuchillos eléctricos, los vasos desechables. Finalmente confiesa "es que vengo de un tiempo en que las cosas se compraban para toda la vida. ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después!"

Ese mundo que se le antoja inmutable modeló sus ideas incluidas las de las generaciones venideras, según nos ha dicho. ¡Como los objetos!

Es notable como un espíritu bucólico y pastoril (por decisión sicológica) se aferra a sistemas ideológicos que proponen el pasado como esperanza. Perfecta sincronización entre el mundo interior y el exterior anhelado. De todos modos se trata de un pensador lúcido y si se quiere honesto por eso afirma: ¡Nooo! Yo no digo que el pasado era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por donde se entra." Así con esta confesión nos damos por enterados que Galeano y el retroprogresismo han quedado fuera del mundo.


COMO SIGUE LA HISTORIA

Hoy nos hallamos frente a un grave conflicto social donde el Gobierno imbuido de anacronismo progre ataca al campo con categorías pretéritas. De esta manera se oyen ecos y gritos fantasmales que proclaman ¡Patria sí. Colonia no! ¡La oligarquía no pasará! Y monsergas parecidas. Hablan de la similitud de los golpes de estado del 30' del 55' y del 76' con el movimiento popular del campo como si todo fuera lo mismo. Repiten la historiografía del 70'. Como Galeano, se distrajeron y ahora no saben como entrar en la realidad.

Reprochan al campo su responsabilidad en el proceso de desindustrialización sustitutiva implantado por Videla como si los industriales amigos de este Gobierno: es decir la burguesía nacional tan proclamada, nada tuvieron que ver con aquellos acontecimientos. El modelo agro-industrial exportador tiene y tuvo vigencia porque el mercado mundial renació a mediados de los 60' y la Argentina terminó incluyéndose en él como en su momento lo hizo en el siglo XIX, luego de la batalla de Pavón.

En aquella oportunidad fue la segunda revolución industrial (el vapor en los transportes, la electricidad) con eje en Inglaterra la que posibilitó la constitución del mercado mundial. Lo que hicimos fue unirnos a él como productores de alimentos ¿era esto vergonzoso? Dejémonos que José Hernandez nos lo diga con sus palabras:

"Si somos las colonias de Europa, con respecto a la materia prima, los pueblos de Europa son nuestras colonias con respecto a la materia fabril. Allá tenemos nuestras colonias" (Cámara de Diputados 28/7/1879). Nuestro aislamiento vino luego, a partir del 30', porque el capitalismo mundial en crisis lo impuso Nada novedoso e independiente de la corriente mundial organizamos en el 30'. Hicimos lo que el mundo sensato demandaba.

El '76 marcó el final del ciclo sustitutivo. Si le adicionamos la caída del Muro de Berlín aparece la Argentina actual. ¿Qué importancia han tenido estos acontecimientos? ¿Cuál fue su significado y vinculación con la Argentina post Proceso?

El final del comunismo significó el triunfo del capitalismo en todos los frentes y su posterior expansión por el mundo. Estos acontecimientos, decisivos, habilitaron el nuevo modelo construido en el país.

En síntesis: la economía agroindustrial de exportación orientó el navío nacional rumbo al comercio mundial cada vez más determinante.

Ciertos sectores peronistas, detenidos en el tiempo, pueden alegar, como de hecho lo hacen, que a este movimiento el final del comunismo no le va ni le viene puesto que este partido jamás luchó por el socialismo. Es cierto. Sin embargo el capitalismo que el peronismo defendía nada tiene que ver con el capitalismo actual. Ocurrieron profundos cambios: el retroceso del Estado, el imperio de la libertad propia del modelo, la mundialización de la economía y la tercera revolución industrial.

O nos adaptamos y hacemos criolla la nueva experiencia o quedaremos al margen de los cambios.


LOS RELOJES QUE ATRASAN



Para el gobierno actual el campo es la oligarquía a la que hay que vencer para vengar el golpe de 1976, son los grandes latifundistas de siempre, golpistas y codiciosos los que hoy se levantan irreverentemente.

Los dirigentes "peronistas" que nos gobiernan no solo atrasan sino que ni siquiera han leído a Perón.

"La repartición de tierra se hizo en nuestro momento. Porque nosotros hicimos la reforma agraria. Pusimos una ley de arrendamientos y aparcerías (que convenía más ser inquilino que propietario) para obligar a que vendieran los terratenientes, que querían la tierra como bien de venta y no de trabajo. Bueno, mediante eso se fue forzando todo y se hizo una Reforma Agraria. Pero se hizo dando poder adquisitivo a la gente" (Perón, Juan D. Obras Completas. T 23 bis Pág 423)

Hace años que se acabó la oligarquía tradicional. Hoy existen productores capitalistas que invierten para mejorar la producción agraria. Y ellos son doblemente hijos del peronismo: de la reforma agraria del primer peronismo y de las transformaciones de la década del 90. Hoy la burguesía nacional está en el campo asociada a la agroindustria. Altamente competitiva cuyo mercado es el mundo acorde a los nuevos tiempos.

La otra, la que el gobierno llama burguesía nacional -los industriales no competitivos-, es aquella a la que hay que oxigenar con reintegros, subsidios y en lo posible dólar alto. Los primeros son negativos los segundos ponderables. Así la cosa no marcha. Las retenciones guardan esta orientación. El sector competitivo internacionalmente es forzado a subsidiar la obsolescencia.


LA REDISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA


Nadie discute la necesidad de la redistribución de la riqueza. Plantearlo en esos términos es una mentira repugnante. El gobierno engaña maliciosamente al insistir en este tópico. La genial revista Barcelona tituló, graciosamente, hace algunos meses: "La redistribución ya se hizo. Lamentablemente no alcanzó para los pobres" Con humor ácido dio en el clavo. No hay redistribución hacia los pobres. Lo que hay es un estatismo que deriva los dineros hacia negocios turbios que responden a intereses políticos.

La verdadera redistribución si existiera debería abarcar dos planos: Descentralización de la recaudación impositiva. Todo proceso descentralizador compromete más con la democracia y la justicia social

Impuestos en función de la capacidad de pago. Las retenciones castigan a los pequeños productores y más aún los que se encuentran alejados de los puertos exportadores. Veamos lo que dice un gran productor (Grobocopatel), eso que los "progres" denominan oligarquía:

"Estos gravámenes (las retenciones) concentran la riqueza en menos manos y en las ciudades. Un productor de zona marginal, donde los rendimientos son menores, o los productores de menores recursos son los primeros que se funden. Estamos armando un diseño de país más hacinado, con más villas, más industrias poco competitivas. Vamos a ser muy buenos en agricultura, pero el país va a estar siempre subdesarrollado" (La Nación 26/11/07)

"Todos los impuestos redistribuyen la riqueza, sólo que en el caso de las retenciones las distribuyen al revés, la concentran. Yo creo que hay impuestos que son muchísimos más justos, equitativos y colaborarían con el desarrollo armónico de la nación. Para el caso del campo creo que hay que ir por un impuesto fijo a la tierra que remplace las retenciones. Al ser fijo, cuando hay mayor productividad el impuesto se diluye, y entonces se estimulan la producción y la inversión. Este impuesto a la tierra es fácil de recaudar y difícil, casi imposible de evadir como las retenciones" (La Nación 28/11/07)

A lo que habría que añadir que un impuesto inmobiliario sería un impuesto provincial. Más federalismo, más democracia. Menos unitarismo, menos oligarquía.

La verdadera oligarquía es la oligarquía de los políticos estatalistas. Como decía Jauretche "grandes estadistas" porque se pasaron la vida viviendo del Estado. Finalmente es oportuno recordar lo que denunció la CARBAP (Confederación de Asociaciones Rurales de Bs. As. y La Pampa):

"Desde principios de 2006 las exportadoras y molinos de trigo reciben una presión de parte de la Secretaría de Comercio Interior para no competir entre sí y mantener el precio más bajo que el valor internacional. Maniobra que beneficia a las exportadoras ( Nidera, Dreyfus, Bunge, Cargill, Aceitera Gral Deheza, Moreno, Noble, Curcija) que embolsan la diferencia entre el precio pisado que pagan a los productores y el precio que reciben cuando venden ese cereal en el exterior" (La Nación 3/06/2008)

Notable revolución social, esta última, la que consiste en la creación kirchnerista de un IAPI privado y oligárquico en manos de la verdadera oligarquía los exportadores.

Entonces pregunto a los "progres": ¿la oligarquía donde está?

junio 05, 2008

PARTE DE BATALLA

El último domingo, Elisa Carrió lloraba en el programa de Grondona y guardaba para sí lo que según ella va a suceder antes de un 9 de Julio que nos encontraría en una situación institucional muy diferente a la actual. Los autores del golpe institucional del 2001, Duhalde y Alfonsín, son mencionados hoy con sorna por el diario Ámbito Financiero en relación a su oposición al actual gobierno con el cual comparten sin embargo la ideología económica fundamental, y a quienes todos los actores políticos de la oposición evitan mencionar como los aliados en la coyuntura. Estos dos datos, más que para esclarecer la posible deriva del actual gobierno y su sustitución por el más avispado en el Senado, sirven para alertar acerca de la naturaleza de la actual situación que no consiste en una simple sustitución de los Kirchner tanto en el PJ como en el Gobierno sino que representa, por el contrario, una caminata esforzada hacia una mayor institucionalidad.

Al Kirchner del PJ se le pide democracia partidaria y renuncia a ejercer presión en su favor sobre la Justicia; al Kirchner del Poder Ejecutivo se le pide un cambio total en la política económica que sirva no sólo al campo sino al país. A ambos se les pide una mejor conducta institucional y respeto a la división constitucional del poder en tres partes equivalentes y no la centralización de los tres en el Ejecutivo. A ambos, y al Poder Legislativo se les pide una urgente revisión de la política centralista y la creación de un verdadero federalismo fiscal, según la simple y sencilla regla explicada la semana pasada por José Manuel de la Sota: que las provincias recauden y administren sus propios impuestos y que coparticipen a la Nación.

Los Kirchner pueden cambiar y terminar con este proceso de autodestrucción política y de destrucción del país que iniciaron por ignorancia económica, desubique internacional y tozudez ideologista. También pueden ahondarlo. En verdad, en ellos está la decisión. Lo que la verdadera oposición –aquella opuesta al meollo de sus políticas, originadas en los Duhalde y Alfonsín que hoy se quejan de su propio Frankenstein- no debería ignorar, es que trata de cambiar no de gobernantes sino de políticas, incluso aquellas encargadas de un reordenamiento institucional.